Oberá cerró su fiesta más grande: 11 días, 3.000 bailarines y un detalle que nadie esperaba
Se esperaba un cierre con multitudes récord, pero la organización apeló a descuentos y precios congelados para sostener la convocatoria. El número que movilizó la fiesta por dentro no se vio en el predio.
La Fiesta Nacional del Inmigrante bajó el telón de su edición 46 con un balance que la organización calificó como "muy positivo", sostenido por una convocatoria que varió día a día, visitantes de cinco provincias y países vecinos, y un operativo que movilizó a más de 2.000 personas. "Estamos muy conformes, muy contentos", resumió Marta Wieremiey, presidenta de la Federación de Colectividades, en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones.
La dirigente explicó que el objetivo central era que el público pudiera concurrir y disfrutar de las propuestas programadas, algo que consideró cumplido a lo largo de los 11 días de actividad.
Wieremiey reconoció que la cantidad de asistentes tuvo altibajos: hubo jornadas parecidas a las del año anterior, otras que superaron los registros y algunas con menor concurrencia. Frente a ese escenario, la organización apeló a una estrategia para sostener la convocatoria en un contexto económico complicado: entradas con 50% de descuento los lunes y martes, y valores de ingreso congelados respecto de la edición pasada.
A eso se sumó el esfuerzo de las colectividades, que ofrecieron sus comidas típicas con rebajas importantes. "La gente por lo menos salió muy conforme de la fiesta", sostuvo la titular de la Federación.
De dónde llegaron los visitantes
La celebración recibió público de distintas provincias, entre ellas Chaco, Corrientes, Mendoza, Santa Fe y Buenos Aires. También arribaron turistas de países vecinos como Paraguay y Brasil.
El detrás de escena y el impacto en la economía local
Wieremiey puso el foco en la cantidad de personas que trabajan directamente en la organización: más de 2.000, según detalló. A ese número se suman los más de 3.000 bailarines que pasaron por las presentaciones de las colectividades.
La fiesta, según la dirigente, tuvo un fuerte impacto en la economía de Oberá. Movilizó a trabajadores y comerciantes de rubros muy diversos: gastronomía, hotelería, supermercados, fruterías, carnicerías y estaciones de servicio, además de modistas, peluqueras, maquilladoras y mozos.
También generó movimiento la feria comercial y artesanal, donde se incorporaron trabajadores durante los días del evento para atender al público. "Hay mucha gente que trabaja en la fiesta", remarcó Wieremiey, que destacó además el volumen de compras de productos ofrecidos por artesanos y comerciantes.
Los resultados económicos definitivos todavía serán analizados por rubro, pero desde la Federación señalaron que las primeras evaluaciones transmitidas por los distintos sectores son positivas.
Qué se viene para 2027
De cara a la próxima edición, la Federación de Colectividades ya anticipó que la intención es mantener el formato de 11 días. Wieremiey explicó que la extensión responde a las distintas temáticas y propuestas que forman parte de la fiesta y que requieren ese esquema.
Con el cierre de la edición 2026, la Federación inicia ahora el análisis de los resultados y la preparación de las próximas actividades, mientras proyecta una nueva edición para 2027.
El Parque de las Naciones seguirá con actividad en los próximos meses: un encuentro nacional de orquestas sinfónicas, la tradicional Navidad en el Parque, encuentros de ballet y los cierres de las distintas colectividades. Además, este año el predio será escenario de la Estudiantina Obereña.

