Nueva York aprobó prohibir los carruajes del Central Park: 150 cocheros y 160 caballos, en la cuerda floja
Un carruaje, un caballo y casi dos siglos de postales en el Central Park. El Concejo de Nueva York votó para que esa imagen deje de existir, pero el calendario guarda una fecha que nadie esperaba. Y no es la única sorpresa.
El Concejo Municipal de Nueva York dio luz verde este jueves a la prohibición de los carruajes tirados por caballos que recorren el Central Park con turistas. La medida, sin embargo, no será inmediata: entrará en vigencia recién el 1 de junio de 2028.
La norma alcanza a más de 160 caballos de tiro, que quedan protegidos de un destino trágico: no podrán ser vendidos a un matadero ni derivados a otras actividades de calesa.
El paso que falta y la preocupación por el empleo
Para que la ley quede firme, el alcalde Zohran Mamdani todavía debe promulgarla. El mandatario ya había manifestado su respaldo a la prohibición, aunque puso el foco en la situación de quienes viven de esta actividad.
El plazo de casi dos años no es casual: según la presidenta del Concejo, Julie Menin, busca dar tiempo a los cerca de 150 cocheros que trabajan en el lugar para encontrar un nuevo empleo.
Además, el texto contempla que la administración neoyorquina analice la posibilidad de crear un mecanismo de compensación para los titulares de licencias, según detalló Menin.
Resistencia sindical y la reacción de Trump
El sindicato que representa a los trabajadores de esta actividad, que se remonta al siglo XIX, ya había anticipado el miércoles su intención de impugnar la medida ante la justicia.
Del otro lado del arco político, el presidente Donald Trump, nacido en la ciudad, se pronunció en su red Truth Social. Allí lamentó el final de lo que describió como una “experiencia neoyorquina por excelencia” y una “Gran Tradición”.
Quienes celebraron fueron los defensores de los animales. PETA emitió un comunicado en el que calificó a la actividad como una “industria ignominiosa” y anunció una donación de 50.000 dólares para financiar la atención de los caballos.
Un debate de dos décadas y un accidente que lo aceleró
La pulseada entre protectores de los animales y cocheros lleva casi veinte años. Pero fue un episodio trágico el que terminó de inclinar la balanza: la muerte de un pasajero indio de 18 años en un accidente registrado en junio apresuró la sanción de la norma.
Con información de AFP.