Notificaciones a 40 empleados del hospital: el gremio habla de aprietes y apunta a los médicos
¿Por qué notificaron a 40 empleados del hospital? El gremio ATE denuncia aprietes y apunta a los médicos en el caso de la muerte de Matías Tejada.
El sindicato ATE denunció que unos 40 trabajadores del hospital Joaquín Castellanos de General Güemes fueron notificados para presentar descargos por la presunta filtración de la historia clínica de Matías Tejada, fallecido tras una cirugía. La familia del paciente ya había radicado una denuncia por mala praxis. “Los únicos responsables son los médicos que lo atendieron”, disparó el gremio.
En una conferencia de prensa encabezada por Miguel Serrano, secretario general de ATE Güemes, y con la presencia de la secretaria general provincial Mabel Rueda, el gremio cuestionó que se involucre a personal administrativo y de enfermería en el caso. “Consideramos que el personal administrativo o de enfermería no tiene nada que ver con el fallecimiento de Matías Tejada”, afirmó Serrano.
¿Qué pasó con la atención médica?
Según el dirigente, el paciente habría sido enviado a su casa pese al cuadro que presentaba. “No supieron ver los síntomas, solo le dieron pastillas y lo mandaron a la casa, cuando el paciente ya estaba atravesando por un cuadro de peritonitis”, sostuvo. Y agregó: “Se quieren lavar las manos desviando el tema, pero que se queden tranquilos los trabajadores porque como gremio vamos a defenderlos”.
El rol del sistema SAFESA
Otro punto abordado fue el manejo de historias clínicas a través de la plataforma SAFESA, que permite al personal autorizado consultar antecedentes médicos. ATE sostuvo que, ante una denuncia por mala praxis, la historia clínica debería bloquearse para evitar accesos o modificaciones. “Evidentemente SAFESA no hizo su trabajo. Muchas personas tuvieron acceso a la historia de la persona fallecida, pero ese no es el punto”, señaló Mabel Rueda.
La dirigente insistió en que no corresponde trasladar responsabilidades a empleados de menor rango. “Los trabajadores no son responsables de la mala praxis. Ese es el punto central que se quiere desvirtuar, involucrándolos en una clara actitud de lavarse las manos”, concluyó.