“No vemos ninguna posibilidad de mejora”: el crudo diagnóstico de los comerciantes de Lomas sobre el primer semestre
Comerciantes de Lomas revelan un balance negro del primer semestre: 200 mil empleos perdidos, morosidad récord y un gobierno que, según ellos, no da señales de cambio. ¿Qué esperan para lo que resta del año?
“Tuvimos un semestre malísimo y está todo muy mal”. Con esa frase lapidaria, Camilo Alberto Kahale, titular de la Cámara de Comercio de Lomas y vicepresidente primero de CAME, resumió la situación del sector minorista en los primeros seis meses del año. El balance es desalentador: casi 200 mil puestos de trabajo perdidos y una caída del consumo que no da tregua.
Si bien las ventas minoristas repuntaron un 0,9% en junio, el dirigente no se dejó engañar por el dato aislado. En diálogo con Diario Conurbano, Kahale fue contundente: “No hay ninguna señal ni indicio de que el Gobierno quiera que las cosas cambien”.
¿Qué pasó con el empleo y los salarios?
Según el directivo, las paritarias pisadas para mantener la inflación por debajo del 2% mensual están generando un efecto devastador. “El sueldo del empleado de comercio, y de muchos trabajadores en general, se encuentra bajo la línea de pobreza”, denunció. A eso se suma el cierre masivo de comercios, especialmente en Lomas, donde varias firmas emblemáticas ya bajaron sus persianas.
Kahale alertó también sobre el aumento de la morosidad. “Hay mucha gente endeudada con la tarjeta de crédito que hoy la usan para comprar alimentos. Lo poco que se consume se hace de esa manera, combinado con promociones para que cueste menos”, explicó.
“Reconversión o cierre”: la polémica máxima oficial
El empresario rechazó de plano la postura del Gobierno que sugiere que los comercios deben reconvertirse o cerrar. “Los puestos de empleo formal que genera un comercio se pierden cuando baja la persiana o se pasan al sector informal, en ferias, plazas, showrooms, pero de ninguna manera se recuperan”, sostuvo.
Además, advirtió sobre el impacto fiscal: “El cierre de los comercios termina por repercutir en una baja en la paga de la tasa de seguridad e higiene, que es la mayor entrada de las municipalidades”.
Con un panorama sombrío para el segundo semestre, Kahale concluyó sin medias tintas: “No vemos ninguna posibilidad de mejora. Está todo muy mal”.