No están en el bronce, pero hicieron Patria: el homenaje a 14 docentes rurales santiagueñas que conmovió a todos
Bajo el lema “No están en el bronce, pero hicieron Patria”, el Club de Leones Mishky Mayu reconoció a 14 docentes rurales santiagueñas. ¿Qué las hizo merecedoras del León de Honor?
El Club de Leones Santiago del Estero Mishky Mayu distinguió a 14 docentes rurales santiagueñas con el reconocimiento “León de Honor”, en una ceremonia que se realizó en la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia y que estuvo cargada de emoción.
La distinción se entregó bajo el lema “No están en el bronce, pero hicieron Patria”, una frase que resume el espíritu del acto: reconocer a quienes dedicaron su vida a enseñar en las zonas más alejadas de los centros urbanos.
Del homenaje participaron el vicegobernador Carlos Silva Neder, familiares de las docentes, integrantes de la institución y público en general.
Un reconocimiento a la vocación rural
Las 14 docentes homenajeadas fueron destacadas por su compromiso, trayectoria y aporte a la educación en distintos puntos del territorio provincial. Muchas de ellas desarrollaron su labor en escuelas rurales, acompañando durante años a generaciones de estudiantes y llevando la educación a comunidades apartadas.
El acto buscó poner en valor esa tarea silenciosa, la de quienes hicieron de las aulas rurales un espacio de aprendizaje, acompañamiento y construcción de comunidad.
Durante su intervención, el vicegobernador Carlos Silva Neder felicitó al Club de Leones Mishky Mayu por la iniciativa y destacó especialmente el reconocimiento a las docentes que dedicaron su vida a la educación.
Música para cerrar la jornada
La ceremonia también contó con la participación de integrantes de la Orquesta de Cámara “Gioia Crescendo”, bajo la dirección del maestro Roberto Peralta, que aportaron un momento artístico a la tarde-noche.
Desde el Club de Leones expresaron su agradecimiento a las docentes homenajeadas, a sus familias, a los músicos y a todos los que acompañaron la ceremonia.
La jornada se convirtió así en un homenaje a la vocación docente y a una parte fundamental de la historia educativa de Santiago del Estero.






