No es solo petróleo: los sectores donde Chubut ya perdió 714 empresas en dos años y medio
Todos apuntan a la caída del petróleo, pero el golpe más fuerte está en otra parte de la economía chubutense. El dato que sorprende al cruzar los números.
Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, Chubut perdió 714 empresas empleadoras privadas, un 9,2% del total registrado. El dato surge de los microdatos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) procesados por Politikon Chaco y muestra una contracción que no se explica solo por la actividad petrolera.
El registro pasó de 7.753 empresas empleadoras a 7.039 en el período analizado. En la comparación interanual, entre mayo de 2025 y mayo de 2026, la caída fue de 438 firmas, un 5,9%.
La estadística tiene un matiz: se trata de empresas empleadoras registradas, por lo que la baja no implica necesariamente el cierre físico de cada firma. Pero sí refleja un achicamiento del universo de empresas privadas con trabajadores declarados y permite ver en qué sectores se concentró la retracción.
El comercio, el más golpeado
La apertura sectorial muestra que la mayor cantidad de bajas no está en la explotación de hidrocarburos, sino en actividades que rodean a la economía regional. El comercio mayorista y minorista y la reparación de vehículos encabezan la lista, con 192 empresas menos (-7,5%).
Le siguen transporte y almacenamiento, con 131 firmas menos (-19,2%); alojamiento y servicios de comida, con 78 bajas (-17,7%); e industria manufacturera, que pasó de 585 a 511 empresas empleadoras (-12,7%). También se redujeron en 63 los servicios profesionales, científicos y técnicos.
El sector de explotación de minas y canteras, que incluye petróleo y gas, perdió 11 empresas empleadoras en el período, al pasar de 151 a 140 (-7,3%). El dato permite una lectura más amplia: la contracción se siente con más fuerza en el entramado que presta servicios, transporta, fabrica, comercializa y consume alrededor de la actividad productiva.
La industria manufacturera, entre las más afectadas
En la industria manufacturera, la caída fue de 74 empresas empleadoras, un 12,65% del registro de noviembre de 2023. Es un dato significativo para una provincia cuya estructura económica estuvo históricamente ligada al desarrollo industrial y de servicios asociados al petróleo.
A esto se suman 63 empresas menos de servicios profesionales, científicos y técnicos (-11,27%) y 40 de la construcción (-11,27%). En conjunto, estos números muestran que la discusión sobre la industria chubutense no puede limitarse a la categoría estadística de “industria manufacturera”. El deterioro también aparece en talleres, servicios técnicos, transporte y construcción.
La comparación con Santa Cruz
El comportamiento de Santa Cruz permite ampliar la mirada sobre la Cuenca del Golfo San Jorge. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, esa provincia perdió 298 empresas empleadoras, un 7,7% del total, al pasar de 3.872 a 3.574 firmas. En términos interanuales, la baja fue de 258 empresas (-6,7%).
Allí también el comercio concentró la mayor cantidad de bajas, con 124 empresas menos. La construcción perdió 48, transporte y almacenamiento 35, los servicios profesionales 23 y la industria manufacturera 21. Pero aparece una diferencia llamativa: la categoría de explotación de minas y canteras registró seis empresas más, al pasar de 113 a 119.
El dato no implica que el sector petrolero haya tenido una expansión equivalente en empleo o actividad. La categoría incluye minería y petróleo, y su comportamiento está atravesado por la actividad minera metalífera de Santa Cruz. Por eso, no resulta adecuado usar ese incremento como indicador directo de una mejora del petróleo en el flanco norte del Golfo.
El mapa que deja el ciclo convencional
La lectura de estos datos adquiere otra dimensión al cruzarlos con la transformación que atraviesa la actividad hidrocarburífera de la Cuenca del Golfo San Jorge. El informe de Politikon registra para Chubut una caída particularmente marcada en actividades que pueden formar parte del entramado proveedor de la industria: manufactura, servicios técnicos, construcción y transporte.
Esto coincide con un debate que hace tiempo excede la producción de petróleo: qué ocurre con las empresas y los trabajadores que construyeron su actividad alrededor de un modelo convencional que ya no tiene el mismo nivel de inversión que en otras etapas.
El dato de las 714 empresas menos no permite afirmar que todas hayan cerrado ni que todas hayan desaparecido como consecuencia directa de la caída petrolera. Pero sí muestra que, durante el período analizado, el universo de empleadores privados de Chubut se redujo en prácticamente uno de cada once casos registrados. Y dentro de esa reducción, varias de las actividades que más retrocedieron son precisamente las que integran el tejido económico alrededor de la producción.
A nivel nacional, el informe registra una reducción de más de 30.000 empresas empleadoras privadas entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, con la industria manufacturera entre las más golpeadas. La particularidad de Chubut está en la combinación de dos procesos: una economía nacional que atraviesa una fuerte recomposición de su estructura productiva y una región que enfrenta el agotamiento progresivo del ciclo de explotación petrolera convencional.
Por eso, el Día de la Industria encuentra al Golfo San Jorge ante una pregunta que no se responde solo con nuevos pozos o mayores niveles de producción: qué capacidad industrial y empresaria conservará la región cuando el petróleo convencional deje de ser el principal organizador de su economía. Los números de empresas empleadoras no responden por sí solos esa pregunta, pero muestran que la discusión ya no es solamente sobre el futuro: una parte de esa transformación ya está ocurriendo en el entramado empresario de Chubut.