No afloja la lluvia: Vialidad vigila rutas y puentes en alerta permanente en Misiones
Las lluvias no dan tregua en Misiones y Vialidad mantiene la guardia alta. ¿Sabés qué rutas están en peligro y cómo evitar quedarte varado?
La Dirección Provincial de Vialidad (DPV) no baja la guardia ante el temporal que azota Misiones. Con el río Uruguay desbordado y arroyos al límite, el monitoreo es constante en el este provincial.
El fenómeno de El Niño disparó las alertas. Desde la DPV confirmaron que las tareas se enmarcan en el Plan Provincial de Emergencia, que coordina a distintos organismos para responder a eventos climáticos extremos.
¿Qué pasará el resto de 2026?
Las proyecciones no son alentadoras: se esperan precipitaciones por encima de lo normal, con mayor frecuencia e intensidad. Esto podría traducirse en anegamientos, inundaciones, evacuaciones y hasta fenómenos severos como fuertes vientos y granizo.
Los puntos más calientes
Uno de los sectores que más trabajo dio fue el paso provisorio sobre el arroyo Tabay, en la Ruta Provincial Nº 7, en Jardín América. Allí se implementaron desvíos temporales hasta que se pudo restablecer la circulación segura.
Pero el caso más crítico está en el arroyo Pindaytí, sobre la Ruta Provincial Nº 2, entre Colonia Aurora y Santa Rita, en Alba Posse. El puente provisorio del Ejército Argentino está totalmente anegado. Por eso, el tránsito fue redirigido hacia el nuevo puente en construcción, habilitado excepcionalmente con estrictas medidas de seguridad.
Allí, solo pueden circular vehículos de hasta 20 toneladas, de a uno por vez y en un solo sentido, supervisados por policías y técnicos de la DPV. Durante la noche, el paso está cerrado salvo para emergencias, y cuenta con balizamiento especial. El paso provisorio solo se reabrirá cuando baje el agua. Como alternativa, Vialidad recomienda las rutas provinciales 8, 9, 13 y 221.
También están bajo la lupa los puentes sobre los arroyos Ramón y Persiguero, ambos en la Ruta Provincial Nº 2.
Limpieza y prevención
Las cuadrillas de Vialidad trabajan sin pausa limpiando alcantarillas, banquinas y calzadas para retirar barro, ramas y residuos. El objetivo: garantizar el escurrimiento del agua y evitar obstrucciones que pongan en riesgo a los conductores.
Desde la DPV insisten en circular con extrema precaución, respetar la señalización y atender las indicaciones del personal en las zonas con restricciones. El monitoreo sigue firme.