Nieve en la cordillera: los consejos de los expertos que pueden salvar tu viaje este fin de semana
¿Sabías que la distancia de frenado se triplica sobre nieve? Expertos revelan las claves para evitar accidentes en la cordillera este fin de semana largo.
El fin de semana largo y la Fiesta Nacional de la Nieve en Bariloche llevarán a cientos de conductores a las rutas cordilleranas, un escenario que exige mucho más que destreza al volante. La distancia de frenado puede triplicarse y una maniobra brusca puede hacerte perder el control del vehículo por completo.
En diálogo con diario RIO NEGRO, especialistas en manejo en terrenos difíciles coinciden en que el error humano supera ampliamente a las fallas mecánicas. La clave está en evaluar el camino antes de salir y en la prudencia de cada conductor.
Ni siquiera la tracción integral (4x4) es una garantía: ayuda al arrancar o acelerar, pero no acorta los metros necesarios para detener el auto sobre hielo o calzada resbaladiza.
¿Qué revisar antes de partir?
Antes de emprender la ruta, es fundamental chequear el dibujo de las cubiertas. Si la profundidad es menor a 4 milímetros, la adherencia sobre nieve será casi nula. Además, hay que adecuar la presión según el terreno:
- Nieve o ripio blando: entre 18 y 22 libras.
- Ripio consolidado: entre 25 y 28 libras.
- Pickups 4x2 sin carga: sumar 100 a 150 kilos en la caja trasera para darle peso al eje motriz y evitar derrapes.
Maniobras sobre hielo y nieve
La regla de oro es ser progresivo con el acelerador, el freno y la dirección. Para frenar, lo mejor es usar el freno motor (marchas cortas en caja manual o modo Sequential/Low en automáticas) y pisar el pedal lo menos posible. También hay que desactivar el control crucero en zonas de baja adherencia.
Si el auto derrapa, mantené la mirada en la vía de escape, soltá suavemente el acelerador y corregí el volante hacia allí. Nunca pises el freno a fondo.
Las cadenas solo van sobre hielo puro; en nieve blanda, entierran el vehículo hasta dejarlo sobre el chasis.
En ripio, la velocidad recomendada es de 60 a 80 km/h. Si te vas a la banquina, soltá el acelerador y dejá que la velocidad baje por inercia antes de volver a la calzada. Un volantazo puede hacerte volcar.
Con niebla, luces bajas y antiniebla (nunca altas), y no superes la velocidad de visibilidad: si ves 50 metros, no pases los 50 km/h. Las balizas son solo para detenciones fuera de la ruta.
Consejos para motociclistas
La moto exige todavía más cuidado. En nieve, reducí la velocidad y activá todas las ayudas electrónicas (ABS en curvas, control de tracción). Mantené la moto lo más vertical posible y cambiá de dirección con suavidad.
Si hay hielo, lo mejor es no circular, sobre todo si la temperatura baja de los 4 °C. Prestá atención al brillo del pavimento.
Con viento lateral, afirmate en el manillar, incliná el torso para ofrecer menos resistencia y reducí la velocidad, especialmente al salir de bosques o cruces con camiones.
En ripio, parate levemente sobre los pedales con las rodillas semiflexionadas y cargá el peso hacia adelante. Dejá que la moto copie las irregularidades sin forzar el manubrio.
El equipamiento es clave: ropa técnica por capas, protecciones articuladas, botas altas y guantes térmicos. En pendientes, adelantá el cuerpo al subir y atrasalo al bajar, usando siempre el freno trasero de forma dosificada.

