Ni los pescadores ni los turistas lo saben: las 170 cámaras que vigilan algo más que la ruta en Neuquén
Neuquén ya tiene 170 cámaras apuntando al monte, pero no son para controlar rutas ni pescadores: el detalle que esconden los tótems con wifi y los collares satelitales que acaban de recibir.
Neuquén puso en marcha un sistema digital audiovisual compuesto por 170 cámaras para monitorear, estudiar y proteger la fauna silvestre sin alterar su comportamiento ni invadir su hábitat. Según informó el Gobierno provincial, se trata de la primera inversión con este objetivo en las últimas dos décadas.
El director provincial de Fauna, Nicolás Lagos —área dependiente del ministerio de Seguridad—, explicó que la red apunta a supervisar puntos sensibles, especies en peligro de extinción y depredadores autóctonos.
¿Cómo funciona el sistema?
El despliegue combina cámaras fijas y domos móviles que se conectan al centro de monitoreo a través del servicio satelital Starlink. Cada nodo de conexión se alimenta con energía solar: dos paneles de 500 watts y cuatro baterías.
Además, se instalaron tótems autónomos que brindan wifi abierto, útiles para que turistas o pescadores puedan comunicarse en zonas sin señal.
Monitoreo con inteligencia artificial
El centro de monitoreo, ubicado en la calle Carlos H. Rodríguez, opera las 24 horas gracias a la implementación de inteligencia artificial. Actualmente, tres personas están a cargo de la supervisión, pero el sistema envía mensajes automáticos cuando las cámaras detectan movimiento. Las imágenes se almacenan en una nube y en un servidor para su posterior análisis.
Las especies que ya quedaron registradas
El sistema logró documentar la presencia de gato del pajonal, gato huiña, pumas, maras, cóndores y águila mora. También se prepara un sistema específico de cámaras para localizar a un gato andino.
El proyecto hace especial hincapié en el manejo de pumas. Entre las acciones previstas se contempla estudiar el comportamiento de la especie, el cuidado de sus crías y la ubicación de sus madrigueras. También se utilizarán dos collares de monitoreo satelital recibidos recientemente, con batería de dos años de autonomía y un mecanismo que permite que se suelten automáticamente.
Otra de las pruebas apunta a tecnologías de disuasión, como la instalación de luces de destello, para ahuyentar a los pumas y evitar el conflicto con pobladores y crianceros locales, sin necesidad de sacrificar a los animales.
Plan de expansión
El proyecto prevé instalar 50 cámaras adicionales antes de diciembre y alcanzar un total de 300 dispositivos para que el centro de monitoreo ambiental funcione de manera óptima.