Ni los contratos firmes salvan: industrias sufren cortes de gas de hasta el 50% en plena ola polar
El frío no da tregua y las industrias cordobesas con contratos firmes ya sufren recortes de hasta el 50%. ¿Qué pasará con la producción si el invierno recién empieza?
Las restricciones en el suministro de gas ya no perdonan ni a quienes pagan más para tener prioridad. En Córdoba, empresas con contratos firmes reportan reducciones de entre el 25% y el 50%, mientras el frío aprieta y la producción peligra.
Según relevamientos empresariales, los problemas arrancaron con las primeras heladas de mayo y la falta de previsibilidad se volvió un dolor de cabeza para la planificación de costos. Los cortes se repiten cada invierno y ponen en evidencia las limitaciones de infraestructura para transportar el gas de Vaca Muerta a los centros de consumo.
Luis Macario, presidente de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), fue contundente: “Las empresas que tienen demanda firme, que pagan más para que no les corten, también están teniendo algunos cortes; en algunos casos del 25% y en otros del 50%”. Situaciones similares ya habían generado reclamos formales semanas atrás.
¿Quiénes son los más afectados?
El impacto no es parejo. Las industrias intensivas en consumo energético, como las fundiciones o las fábricas de cerámicas, son las que más sufren. José Luis Ammaturo, de la UIA y CAMIMA, aclaró que “en las pymes hasta ahora no se han observado grandes problemas”, aunque las grandes empresas de alimentos que necesitan hornos están en la cuerda floja.
Un caso emblemático es el del sector manicero, que está en plena cosecha y necesita gas para secar el grano. Si el suministro falla, la materia prima se deteriora y las pérdidas son inevitables.
¿Y las estaciones de GNC?
Las restricciones también pegaron en los surtidores. Juan Manuel Rumin, de CESGAR Rosario, explicó que “se comunicó a todas las distribuidoras del país que debían restringir el consumo a lo que se llama capacidad en firme”. Las estaciones con contratos interrumpibles son las más expuestas, aunque aclaró que el 90% tiene contrato firme.
La diferencia es clave: los contratos firmes garantizan abastecimiento hasta cierto límite; los interrumpibles se suspenden cuando hay que priorizar hogares, hospitales y escuelas.
Alberto Calsiano, director ejecutivo de la UIA, reveló un dato que explica todo: la industria ofertó apenas por 22 millones de metros cúbicos de GNL importado en junio, apenas el 0,4% del total. La actividad productiva queda relegada frente a la demanda residencial.
Alternativas que duelen en el bolsillo
Frente a este panorama, la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado de Petróleo (CEGLA) propuso usar GLP como respaldo. Pedro Cascales, su presidente, afirmó: “En la Argentina tenemos el doble de GLP de lo que se consume y la producción va a crecer”. Ofrecen propano vaporizado y plantas de propano-aire para reemplazar el gas natural.
Sin embargo, los industriales advierten que estas soluciones implican un aumento de costos que, en muchos casos, hace inviable la producción. “Prefieren parar antes que trabajar a pérdida”, sentenció Macario. Mientras la infraestructura de transporte no se expanda al ritmo de la producción de Vaca Muerta, las restricciones seguirán siendo moneda corriente cada invierno.
