Ni ladrillos ni cemento: el sistema que permite construir una casa hasta 40% más rápido y cuesta casi lo mismo
¿Cansado de los costos disparados para construir? Descubrí el sistema que promete una casa hasta 40% más rápido y con precios casi iguales a los de la obra tradicional.
Construir una vivienda en Argentina se volvió un dolor de cabeza económico, pero hay una alternativa que promete aliviar la carga. Mientras los costos tradicionales se dispararon un 136% desde octubre de 2023, la construcción en seco emerge como una solución que reduce los plazos hasta un 40% y ya compite en precio con el sistema convencional.
Según un relevamiento de Zonaprop, el costo de edificar medido en dólares bajó 0,8% en junio, pero en el primer semestre acumuló un alza del 16%. Hoy construir cuesta 3,5 veces más que en octubre de 2020 y un 49% por encima del promedio histórico entre 2012 y 2025. La Asociación Pymes de la Construcción (APYMECO) reporta que el metro cuadrado para un edificio tipo ya supera los $2.200.000, mientras que en proyectos premium los desarrolladores hablan de hasta US$2200 por m2.
¿En qué consiste la construcción en seco?
Maximiliano Olmi, director de Arquitecto X Hora, explica que el sistema evolucionó enormemente en los últimos años. “De una oferta acotada de materiales pasamos a una gran variedad de soluciones específicas”, señala. Destaca el sistema SIP (Structural Insulated Panel), que usa paneles estructurales con aislación incorporada. “Permite acelerar la construcción de una vivienda de manera muy importante y ofrece eficiencia energética y sustentabilidad superiores”, afirma.
La principal ventaja está en los plazos: mientras una obra tradicional puede llevar meses, la construcción en seco reduce los tiempos hasta un 40%. Olmi detalla: “Antes una ampliación con sistema tradicional demoraba entre cuatro y seis meses. Hoy, con sistemas en seco y procesos prefabricados, ese mismo trabajo puede resolverse en pocas semanas, con costos similares y mejores niveles de confort”.
¿Cuánto cuesta construir con cada sistema?
Históricamente, la construcción en seco era más cara, pero esa diferencia prácticamente desapareció. Olmi señala: “Hoy ambos sistemas están prácticamente equiparados y ofrecen prestaciones similares”. Actualmente, una vivienda ejecutada con cualquier método se ubica entre US$1200 y US$1600 por m2, según terminaciones y calidad de materiales. En desarrollos tradicionales de alta gama, el costo ronda los US$2000 por m2 o más.
Olmi resalta que la clave está en la aislación termoacústica de los muros exteriores. “Allí está gran parte de la ventaja competitiva de estos sistemas porque mejora el confort y reduce el consumo energético durante toda la vida útil de la vivienda”, indica. Una correcta aislación puede generar ahorros cercanos al 70% en calefacción y refrigeración.
El costo dejó de subir al mismo ritmo, pero sigue elevado
Sebastián Orlandi, de la desarrolladora FLAMMA, sostiene que los grandes incrementos ya ocurrieron. “Hoy el costo aparece más estabilizado, pero si los materiales aumentan en pesos y el dólar baja, el costo medido en dólares vuelve a subir”, explica. Esto genera un desajuste entre el costo de producción y lo que el mercado está dispuesto a pagar. “Los márgenes son muy reducidos y algunos desarrolladores resignan rentabilidad para sostener el ritmo de las obras”, agrega.
Los datos de APYMECO reflejan esa realidad: en junio la mano de obra subió 1,87%, mientras que los materiales bajaron 0,85% en promedio. El costo total mantuvo una variación positiva y consolidó un nuevo piso para el sector.
¿Qué conviene hoy según el tipo de proyecto?
La elección entre construcción tradicional y en seco ya no depende solo del presupuesto. En viviendas unifamiliares, ampliaciones y refacciones, la construcción en seco gana terreno por su velocidad, menor generación de residuos y mejor comportamiento térmico y acústico. La obra tradicional sigue siendo la opción para desarrollos de mayor escala o proyectos con requerimientos estructurales específicos.
Además, el mercado incorporó nuevos materiales: porcelánicos técnicos de gran formato, revestimientos antibacterianos, pinturas ecológicas y vinilos reciclados. Olmi concluye: “Lo fundamental es contar con un proyecto adecuado, profesionales con experiencia y mano de obra especializada. Esa combinación permite construir mejor, lograr mayor confort y reducir el consumo energético durante toda la vida útil de la propiedad”.