Newmont sigue callada en Cerro Negro: los seis ceses que nadie explica

En Cerro Negro la mina no arranca y los controles provinciales ya son moneda corriente: lo que Newmont no dice sobre los seis ceses preventivos le pega de lleno a los trabajadores y a toda la actividad en Santa Cruz.

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Newmont sigue callada en Cerro Negro: los seis ceses que nadie explica
Newmont sigue callada en Cerro Negro: los seis ceses que nadie explica

La minera Newmont mantiene un silencio público que ya es parte central del conflicto en Cerro Negro. Mientras el Gobierno de Santa Cruz acumula inspecciones, ceses preventivos y actuaciones por presuntas irregularidades, la empresa no dio una respuesta integral punto por punto. Los trabajadores y los gremios reclaman seguridad y cumplimiento de las normas.

La situación dejó de ser un ida y vuelta entre una compañía minera y el Estado provincial. A las inspecciones, los seis ceses preventivos de tareas, la intervención policial y las actuaciones administrativas se sumó un factor que sube la tensión: la falta de una explicación pública de Newmont sobre las observaciones que hicieron los organismos provinciales.

La empresa sí se comunicó puertas adentro con sus trabajadores, les informó sobre la situación operativa y sostuvo que seguirá colaborando con las autoridades. Ese mismo posicionamiento todavía no llegó con la misma claridad a la sociedad.

El vacío que crece frente a los controles

El silencio pesa más porque del otro lado el Gobierno provincial hizo públicas distintas instancias de los controles en Cerro Negro. Circularon imágenes de inspectores, procedimientos sobre vehículos, presencia policial y declaraciones de funcionarios. Además, se denunció que durante uno de los procedimientos se habrían cerrado portones con candados, lo que derivó en actuaciones y en la intervención de la Justicia.

Con hechos de esa gravedad sobre la mesa, una explicación técnica y pública de la empresa aparece como necesaria. ¿Qué observaciones reconoce Newmont? ¿Cuáles rechaza? ¿Qué medidas correctivas adoptó? ¿Cuál es su versión sobre los episodios ocurridos durante las inspecciones? Por ahora, esas preguntas siguen sin una respuesta pública integral.

Para anunciar inversiones hay voceros; en la crisis, silencio

El contraste también genera cuestionamientos. Cuando las grandes mineras anuncian inversiones, ampliaciones productivas o nuevos proyectos, suelen aparecer sus principales autoridades, responsables institucionales y equipos de comunicación. En Cerro Negro, en cambio, todavía no apareció públicamente una autoridad de Newmont que asuma la representación de la empresa, responda preguntas y explique en detalle qué está pasando.

El silencio llama más la atención si se tienen en cuenta los antecedentes de Cerro Negro y el peso que tiene la seguridad en una actividad de alto riesgo.

Los trabajadores piden respuestas y garantías

Mientras la empresa mantiene una baja exposición pública, distintos sectores sindicales comenzaron a expresarse. Organizaciones gremiales acompañaron los controles provinciales y reclamaron mayores garantías para los trabajadores, condiciones adecuadas de seguridad y cumplimiento estricto de las normas.

Así, el conflicto ya no puede presentarse como una simple disputa entre el Gobierno provincial y una empresa. Cuando trabajadores y sindicatos coinciden en reclamar seguridad, tranquilidad y controles, la discusión adquiere otra dimensión.

Las advertencias no empezaron ahora

Los controles provinciales tampoco comenzaron esta semana. Durante los últimos meses hubo inspecciones, reuniones y observaciones vinculadas con condiciones laborales, seguridad e higiene.

Por eso aparece una pregunta inevitable: si existían observaciones previas, ¿qué se corrigió y qué quedó pendiente para que la situación terminara escalando hasta la aplicación de ceses preventivos de tareas? También queda pendiente una explicación técnica sobre las situaciones ambientales denunciadas durante las inspecciones y las medidas que adoptó la compañía.

El silencio ya no es neutral

Cerro Negro es uno de los emprendimientos auríferos más importantes de la Argentina y Newmont anunció inversiones millonarias para extender la vida útil y ampliar la producción del complejo. Por eso, lo que ocurre excede ampliamente una discusión circunstancial.

Una compañía que coloca públicamente a la seguridad entre sus principales valores necesita explicar qué sucede cuando precisamente aparecen cuestionamientos sobre esa materia. Y allí aparece hoy uno de los principales problemas de Newmont: el silencio dejó de protegerla y comenzó a perjudicarla. Mientras el Estado muestra sus controles, los trabajadores plantean sus reclamos y los sindicatos hacen públicos sus posicionamientos, la empresa sigue sin brindar una explicación integral de cara a la sociedad.

En una actividad que necesita licencia social, transparencia y confianza para desarrollarse, el silencio frente a una crisis de esta magnitud también tiene consecuencias. En Cerro Negro, el silencio de Newmont ya forma parte de la crisis.

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