Newell's juega una final silenciosa ante Lanús mientras estalla el escándalo Herrera
Maxi Rodríguez pidió "sentido común y respeto" y el presidente Boero salió a calmar los ánimos, pero la designación de Darío Herrera para el duelo ante Lanús encendió todas las alarmas en el Coloso. ¿Qué pasará este sábado a las 17?
La Lepra recibe al Granate este sábado a las 17 por la fecha 11ª del Clausura, en medio de un clima caliente por la designación de Darío Herrera como árbitro principal, el mismo que dirigió la cuestionada final de la Supercopa Internacional.
Newell's tiene por delante una misión que excede lo futbolístico: esquivar el ruido, las provocaciones y las reacciones viscerales para enfocarse en lo único que puede controlar, la pelota. Este sábado, desde las 17, recibe a Lanús por la fecha 11ª del torneo Clausura, un duelo clave ante un rival directo en la pelea por el boleto a la próxima ronda.
El equipo rojinegro intenta por primera vez meterse en la pelea por la clasificación, y ese objetivo choca con un contexto que no da tregua. Las tensiones institucionales, las acusaciones cruzadas y los fallos arbitrales convirtieron al fútbol argentino en un terreno minado donde cada decisión enciende una chispa nueva.
En ese escenario, la voz de Maxi Rodríguez pidiendo públicamente "sentido común y respeto" expone un cuadro de situación cada vez más tenso. Desde las estructuras que manejan el fútbol no aparecen respuestas que entiendan los momentos y alivien las cargas.
Entre ruidos y desacuerdos
La rueda de prensa del presidente leproso Ignacio Boero, sin encontrar palabras para apaciguar los ánimos, y el pedido de registro de testigos y damnificados a socios e hinchas para reunir más pruebas y actuar con mayor fuerza en la Justicia, suman factores de ruido en un clima de acusaciones cruzadas.
Por eso, el partido contra Lanús debe funcionar como un atajo para salir del aturdimiento general. Newell's necesita abstraerse, poner las luces de atención y los principales esfuerzos en su levantada futbolística, esa que viene avalando con buenas producciones y resultados.
Sin embargo, la designación de Darío Herrera como juez principal y de Fernando Espinoza en el VAR encendió todas las alarmas en el hincha rojinegro. Herrera fue el árbitro cuestionado de la final de la Supercopa Internacional entre Central y Estudiantes, y su vuelta al Coloso, después de aquella actuación en Santiago del Estero, cayó muy mal en el mundo leproso.
Cayó muy mal
Desde el lado rojinegro se interpreta como querer tirar nafta al fuego. Por eso salen quienes comprenden la profundidad del problema a tratar de calmar los ánimos, en medio de un concierto de descréditos y falta de criterio.
Que venga Herrera al Coloso después de una actuación cuestionada en la final es incomprensible para los hinchas. En un fútbol serio, por su fallido rendimiento, el árbitro sería cuidado y suspendido al menos varias fechas. Desde la dirigencia, en cambio, parece que se ríen y lo designan igual.
Había tres equipos a los que no debía dirigir en estos días de estados alterados: Estudiantes, Central y Newell's. Curiosamente lo mandan al duelo de la Lepra. Otra vez, luce como una señal direccionada de hostigamiento.
Mirando a Lanús
De cara al partido del sábado frente al Granate, Lucas Carrizo y Franco Escobar trabajaron toda la semana de manera normal en el predio de Bella Vista. Alejo Montero sigue evolucionando en lo físico y es muy probable que sea citado para este duelo.
Todo indica que el técnico Frank Kudelka no apostaría por muchos cambios respecto al duelo ante Platense, que significó la primera victoria de visitante en el torneo.