Neuquén respira tras el temporal, pero la alerta no terminó: lo que todavía no se puede dar por seguro
El temporal que azotó a Neuquén durante dos jornadas de alerta roja dejó de golpear con la misma fuerza, pero todavía hay rutas cortadas, puentes en revisión y localidades enteras sacando agua de sus casas. Lo que las autoridades no confirman y que conviene saber antes de moverse.
El nivel de alerta meteorológica en Neuquén bajó este viernes después de dos jornadas de lluvias intensas y un fenómeno que las autoridades calificaron como excepcional. La provincia entró en una nueva etapa: relevar los daños y empezar a reparar lo que dejó el temporal.
Desde la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos informaron que, aunque el alerta descendió en todo el territorio, continúa el monitoreo permanente de ríos, arroyos y cañadones. También sigue la revisión de la infraestructura que pudo haber sufrido daños.
La mejora del tiempo no significa que todos los caminos estén habilitados. Desde el organismo remarcaron que las restricciones de circulación vigentes continúan hasta que se determine que hay condiciones de seguridad para transitar.
Las tareas principales se concentran en los sectores cordilleranos del centro y sur de la provincia, donde se registraron aumentos de caudales, desbordes y deslizamientos. En el norte neuquino también hubo anegamientos, daños por el viento y caída de árboles.
La secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, destacó el descenso del nivel de riesgo después de las dos jornadas de alerta roja y subrayó la importancia de las medidas preventivas que se tomaron durante el fenómeno.
“Esto realmente nos trae un alivio enorme después de estos dos días que tuvimos de alerta roja”, señaló Ortiz Luna. Según explicó, se trató de un evento poco frecuente y desde el primer día se buscó reducir la exposición de la población en los sectores donde se esperaba el mayor impacto.
Las zonas más golpeadas por el temporal
Uno de los mayores impactos se produjo en Villa La Angostura, donde varios arroyos recuperaron caudales que no presentaban desde hacía más de una década. El aumento del agua provocó anegamientos en distintos sectores de la localidad.
De acuerdo con el reporte oficial, una familia debió ser evacuada preventivamente después de que el agua alcanzara su vivienda. No se informaron otros daños de consideración en la localidad y se destacó el trabajo del municipio y de los equipos desplegados.
En Aluminé, en tanto, se produjo el desborde del río homónimo y hubo anegamientos en sectores bajos. El agua también ingresó al centro de salud, donde se hicieron tareas de extracción con motobombas.
Los pacientes del área de internación fueron trasladados y se dispuso un hotel para garantizar la continuidad de la atención. Además, se realizaron derivaciones hacia Zapala y se reforzaron las ambulancias y los equipos de emergencia.
También hubo afectaciones en Villa Pehuenia y Moquehue, donde el desborde del río Quillahue alcanzó sectores próximos al cauce, viviendas y vías de circulación.
En Las Coloradas y zonas rurales de Catán Lil, la crecida del río afectó terrenos bajos, cercos y superficies productivas. En San Martín de los Andes, el desborde del arroyo Pocahullo provocó acumulación de agua en sectores bajos.
El seguimiento también continúa en Junín de los Andes, Poi Pucón y Curruhué, especialmente sobre los cursos de agua y los caminos considerados vulnerables.
Rutas y puentes: los puntos que siguen bajo la lupa
La red vial es otra de las prioridades del operativo. En la ruta provincial 48, en Quechuquina, se realizan tareas de despeje después de un deslave. En la ruta provincial 23, entre Rahue y Pilo Lil, se registraron afectaciones por un alud de barro en cercanías de Estancia Media Luna.
También se mantiene la atención sobre la ruta provincial 52, en Curruhué, por desbordes sobre el camino, y sobre la ruta provincial 65, en Arroyo Blanco, debido a las condiciones de la calzada.
Uno de los puntos que se sumaron al relevamiento es el puente Codihue/Haichol, sobre el arroyo del mismo nombre, en la ruta provincial 21, entre Las Lajas y Loncopué. Vialidad Provincial deberá evaluar la estructura, sus accesos y las tareas de reparación y remediación necesarias.
Además, ante la crecida extraordinaria del arroyo Picún Leufú, personal de la Dirección General de Riego realizó trabajos de emergencia en la Boca Toma Margen Izquierda. Con maquinaria se buscó descomprimir el caudal, favorecer el escurrimiento y reducir el riesgo de nuevos desbordes.
El panorama en el norte neuquino
En distintos sectores del norte de Neuquén se registraron anegamientos, caída de árboles, daños por el viento e interrupciones del suministro eléctrico. El operativo contempla especialmente las zonas de Chos Malal, Taquimilán y Huinganco.
En Coyuco y Cochico se revisará la ruta provincial 53, donde hay presencia de barro y aumento de caudales en los desagües. El relevamiento permitirá determinar el alcance de los daños y las necesidades de asistencia.
Las tareas previstas incluyen el drenaje de sectores anegados, el despeje de caminos, la revisión de puentes y alcantarillas y la definición de las reparaciones necesarias. Los trabajos se harán de acuerdo con las condiciones de seguridad.
En cuanto a los pasos internacionales, Hua Hum permanecía cerrado debido al deslave registrado en la ruta provincial 48. Mamuil Malal estaba habilitado para colectivos y vehículos menores, aunque con circulación limitada hasta Curarrehue, en Chile.
Cardenal Samoré, por su parte, seguía habilitado para todo tipo de vehículos, con calzada mojada y obligación de portar cadenas.
Desde Emergencias y Gestión de Riesgos indicaron que continuará el trabajo coordinado con municipios, organismos provinciales, Vialidad, fuerzas de seguridad y equipos técnicos.
El objetivo será seguir monitoreando la evolución del tiempo y el comportamiento de los cursos de agua mientras avanzan las tareas de recuperación en las zonas afectadas.
Ortiz Luna anticipó además que, según el seguimiento junto con especialistas en meteorología, los próximos fenómenos asociados al Niño y la Niña tendrían mayor impacto en el centro del país y otras regiones. Para Neuquén y la Norpatagonia, sostuvo, no se espera que vuelvan a alcanzar la intensidad registrada durante este temporal.
“Estamos muy de cerca con los meteorólogos, evaluando cada uno de estos fenómenos. Si bien va a impactar mucho más en el centro de Argentina y en otros países, no llegaría con tanta agresividad a Neuquén y a la Norpatagonia”, explicó.