Neuquén planifica sus obras con un sistema que anticipa errores y podría ahorrar millones

Parecía un tema solo para técnicos, pero el COPADE ya lo puso sobre la mesa: un sistema que simula obras antes de construirlas y que, según los números que manejan, podría dejar en Neuquén un ahorro de hasta USD 150 millones por año.

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Neuquén planifica sus obras con un sistema que anticipa errores y podría ahorrar millones
Neuquén planifica sus obras con un sistema que anticipa errores y podría ahorrar millones

El Consejo de Planificación y Acción para el Desarrollo (COPADE) puso sobre la mesa la necesidad de incorporar en Neuquén la metodología BIM, una herramienta que permite simular una obra antes de construirla y que, según las estimaciones oficiales, podría generar ahorros millonarios en la obra pública.

BIM es la sigla de Building Information Modeling, o Modelado de Información de la Construcción. Se trata de una representación digital de una obra en la que cada elemento carga datos sobre materiales, características, costos, forma de instalación y mantenimiento.

El secretario del COPADE, Rubén Etcheverry, participó de un panel en la reciente edición de Edifica Neuquén junto a representantes del Cluster BIM Córdoba, en proceso de transformación hacia Cluster BIM Argentina. Allí se remarcaron los beneficios de esta metodología tanto para el sector público como para el privado.

Qué aporta el sistema BIM

Uno de los principales puntos fuertes es la posibilidad de detectar interferencias o errores de diseño antes de que la obra arranque. También facilita la coordinación entre las distintas especialidades que intervienen en un proyecto y concentra la información necesaria para tomar decisiones. Sirve tanto para construcciones nuevas como para edificios ya existentes.

Las estimaciones citadas (proyectos basados en BIM en la India, de la firma TopBIM Company) proyectan, con una adopción sostenida, reducciones de hasta un 15% en costos, un 20% en plazos de ejecución, un 30% en errores de diseño y un 25% en solicitudes de información (RFI).

Etcheverry señaló que Neuquén invierte alrededor de USD 1.000 millones anuales en obra pública. Con esa base, una reducción del 15% representaría un ahorro potencial de hasta USD 150 millones por año.

"Creemos que el sistema BIM es una herramienta que debería implementarse a la brevedad para generar beneficios", sostuvo el funcionario. Reconoció que la metodología ya es conocida por técnicos y profesionales de ciertas disciplinas, pero todavía no tiene una utilización extendida. Algunas empresas del sector hidrocarburífero, de la arquitectura y la ingeniería ya la están aplicando, aunque considera necesario ampliarla al ámbito público y privado en general.

Experiencia cordobesa y articulación

Representantes del Cluster BIM Argentina visitaron la provincia en el marco de Edifica Neuquén para compartir experiencias. Etcheverry destacó la importancia de articular entre los distintos actores de la construcción.

"Tomando la experiencia del Cluster BIM en Córdoba, esta articulación entre el sector privado, el Estado, los sindicatos, la academia y los institutos de formación debe permitir que esto vaya progresando y sea utilizable cada día un poco más y en beneficio de todos", afirmó.

Para que los resultados lleguen, plantean una implementación gradual con capacitación, proyectos piloto, actualización de marcos normativos y herramientas para compartir información. El objetivo es que los beneficios alcancen también a pymes y contratistas locales, y que el modelo acompañe las obras desde el diseño hasta la operación y el mantenimiento.

BIM y la Agenda Neuquén 2030

La incorporación de esta metodología se enlaza con los desafíos de planificación de la provincia hacia 2030. En el marco de la Agenda Neuquén 2030 y Neuquén Próximo, BIM puede aportar para planificar obras viales, redes de servicios, edificios públicos, nodos logísticos, aeropuertos y otras iniciativas ligadas al crecimiento urbano y productivo.

Su uso puede combinarse con sistemas de información geográfica (GIS) para integrar las obras al territorio y facilitar la planificación de proyectos de gran escala. En la infraestructura vinculada a Vaca Muerta, por ejemplo, puede contribuir a analizar corredores, redes, nodos logísticos y obras que deberán responder al crecimiento de la actividad. También sirve en proyectos energéticos y tecnológicos, donde intervienen múltiples especialidades y es clave coordinar instalaciones, equipos y servicios desde el diseño.

"Incorporar estas herramientas forma parte de una mirada de planificación que busca anticipar las necesidades que acompañarán el crecimiento de Neuquén y mejorar la forma en que se diseñan, ejecutan y gestionan las obras, con más eficiencia y tecnología", sostuvo Etcheverry.

El desafío es que su utilización no quede limitada a grandes empresas o proyectos, sino que se extienda progresivamente a pymes, contratistas, profesionales, organismos públicos y trabajadores de la construcción. La capacitación y la articulación entre el Estado, el sector privado, las universidades, los institutos de formación y las organizaciones del rubro serán claves para avanzar.

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