Neuquén destina el 8,7% de la carga horaria de sus profesorados a Matemática. ¿Alcanza ese número para revertir lo que muestran los resultados de sexto grado?
Un informe de Argentinos por la Educación puso bajo la lupa cómo se enseña a enseñar Matemática en los profesorados de todo el país. El resultado, según el estudio "De aprender a enseñar matemática: cómo se forman los docentes de escuela primaria", es que las materias de matemática ocupan apenas el 8,8% de la carga horaria de las carreras que forman a los futuros maestros de primaria.
El número cobra peso si se lo cruza con otro dato que aparece en el mismo trabajo: el 45% de los estudiantes de sexto grado no alcanza niveles satisfactorios en esa materia, de acuerdo con los resultados de Aprender 2025.
Qué lugar ocupa Neuquén en el ranking nacional
El relevamiento abarcó los planes de estudio de las 24 jurisdicciones y mostró que las provincias no están todas en la misma sintonía. Mendoza lidera con el 12,7% de la carga horaria total destinada a matemática, seguida por Misiones (10,7%) y La Rioja (10,2%).
Neuquén aparece en un escalón intermedio: la formación matemática representa el 8,7% de la carga horaria total del profesorado. Es un punto por encima del promedio nacional y la ubica por encima de las jurisdicciones con peor desempeño, aunque lejos de las que más espacio le dan a la disciplina.
En el fondo de la tabla quedaron Santiago del Estero (5,6%), Salta (6,4%) y Entre Ríos (7,1%). La mayoría de las provincias, de todos modos, oscila entre el 8% y el 10%. La carga horaria total de los profesorados de Educación Primaria es, en promedio, de 2.721 horas reloj.
No es solo cuánto, sino qué se enseña
El informe también advierte que la distribución de las horas dentro de la carrera no es homogénea. En la mayoría de las jurisdicciones, las materias didácticas —las que explican cómo enseñar— tienen más peso que las disciplinares, centradas en los contenidos.
Los casos más marcados son Misiones, con 240 horas de didáctica frente a 72 de contenidos disciplinares, y Mendoza, con 256 contra 107. Buenos Aires, San Luis y Tucumán también muestran una brecha amplia: 192 horas de didáctica frente a 64 de contenido disciplinar.
La formación de los que ya están en el aula
El estudio no se limita a los planes de estudio: también mira qué pasa con los docentes en ejercicio. Según Aprender 2025, el 67,5% de los maestros de sexto grado participó en alguna capacitación vinculada con la enseñanza de la matemática en los últimos tres años, mientras que el 32,5% no lo hizo.
Las diferencias entre provincias son notables. Formosa registra la participación más alta, cercana al 90%, mientras que Santa Fe se ubica por debajo del 50%.
La evidencia internacional que recoge el informe indica que los conocimientos matemáticos de los docentes se relacionan de forma positiva con los aprendizajes de sus alumnos. Pero dominar los contenidos no basta: los maestros también necesitan comprender cómo razonan los chicos, anticipar errores frecuentes, detectar dificultades y armar estrategias didácticas adecuadas.
Las desigualdades que se suman a la ecuación
El contexto de aprendizaje no es parejo. Los resultados de Aprender 2025 mostraron que el 73% de los alumnos del quintil de mayor nivel socioeconómico alcanzó niveles satisfactorios o avanzados en Matemática, mientras que entre los estudiantes del quintil más bajo esa proporción fue del 43%.
La situación se agrava con la edad: según PISA 2025, solo el 24% de los adolescentes argentinos de 15 años alcanzó al menos el nivel básico de desempeño en la disciplina.
Qué proponen los especialistas
Los autores del informe plantean la necesidad de avanzar hacia criterios comunes sobre los conocimientos matemáticos y didácticos que deberían adquirir todos los futuros maestros, más allá de las diferencias entre los planes provinciales. También proponen crear mecanismos para saber qué aprenden efectivamente los estudiantes de los profesorados y asegurar que quienes egresan tengan las herramientas para enseñar matemática en la primaria.
"Las currículas de los profesorados de primaria muestran una baja carga horaria dedicada a matemática, inferior al 10%. Si bien es importante aumentar la carga horaria hay que asegurar una formación rigurosa que combine conocimientos disciplinares sólidos con herramientas didácticas", afirma Marcela Svarc, profesora del departamento de Matemática de la Universidad de San Andrés.
Y agrega: "Los alumnos necesitan comprender, practicar y consolidar los conocimientos básicos para utilizarlos con autonomía. La práctica no se opone al razonamiento: permite que las operaciones dejen de ser un obstáculo y que la atención pueda concentrarse en problemas más complejos. Necesitamos docentes que comprendan en profundidad la matemática que enseñan y puedan transmitirla eficazmente".
Gustavo Romero, jefe de departamento de Matemática del Colegio Nacional de Buenos Aires, es todavía más categórico: "Un maestro tiene que saber matemática, y saberla bien. No alcanza con la que se aprende hasta la secundaria: necesita estudiar la matemática elemental con profundidad. Cualquier reforma de la formación docente que le quite horas a la matemática, en nombre de la flexibilidad curricular, de los trayectos generales o de acortar la carrera, se equivoca".
Para 2027 está prevista la implementación del Compromiso Federal por la Matemática, que contempla formación continua para docentes del segundo ciclo de primaria y líneas de acción como la extensión de la jornada escolar, la producción de materiales pedagógicos, recursos digitales y mecanismos de evaluación y monitoreo.