Neuquén: el templo que tardaron 15 años en levantar y quién ya dijo presente para cortar la cinta
El templo evangélico más grande de Neuquén abre sus puertas tras 15 años de obra y ya hay confirmaciones de peso en la política provincial. La cita está a la vuelta de la esquina y la congregación ultima los detalles para la mudanza.
La Iglesia Bautista Jesús es Rey abrirá las puertas de su flamante templo en Neuquén capital tras una obra que demandó 15 años. La cita es doble: sábado 31 de octubre y domingo 1 de noviembre, en J J Lastra 3100, justo enfrente de la Terminal de Ómnibus (ETON).
El auditorio tiene capacidad para 4.000 personas sentadas. En esta primera etapa se habilitan 2.500 butacas y las 1.500 restantes llegarán cuando se complete la segunda parte del proyecto.
De la avícola Bambi a un templo de 6.600 metros
El terreno tiene 8.000 metros cuadrados y muchos vecinos lo asocian con la vieja avícola Bambi, que después pasó a manos de una empresa de servicios petroleros. La congregación lo compró en 2009, puso la piedra fundamental en 2012 y desde entonces construyó 6.600 metros cuadrados, de los cuales 2.500 son el auditorio.
El diseño es del estudio Maradei, de Buenos Aires. La cubierta curva se sostiene con una doble viga metálica de 55 metros de largo y cinco de alto.
Una obra financiada solo con ofrendas
El pastor Hugo Márquez aseguró que el templo se pagó íntegramente con aportes de los fieles. "No hemos recibido dólares, no tenemos préstamos bancarios, no estamos endeudados", declaró a LM Neuquén.
La primera etapa la ejecutó una constructora contratada; el resto se hizo por administración propia, con proveedores de la zona, voluntarios de la congregación y empresas que donaron materiales o mano de obra. Márquez no precisó montos, pero tomando los valores actuales del Colegio de Arquitectos de Neuquén, una obra de esa magnitud costaría hoy alrededor de 14 millones de dólares, contando el terreno.
Más de un siglo de historia en la ciudad
Jesús es Rey es señalada como la primera iglesia evangélica de Neuquén. Lleva más de cien años de presencia en la zona y el año que viene cumplirá 90 como congregación organizada. De su seno nació la mutual AMEN, con su colegio y el recordado servicio de ambulancias.
Por sus filas pasaron dirigentes como Rodolfo Inda, expresidente de CALF; David Schlereth, exconcejal y exdiputado nacional; el exdiputado Osvaldo Llancafilo y la senadora por la Libertad Avanza Nadia Márquez, hija del pastor.
Quiénes dijeron que van
Con ese recorrido, la inauguración promete reunir a buena parte del poder político provincial. Están invitados el gobernador Rolando Figueroa y el intendente capitalino Mariano Gaido.
Según Márquez, el mandatario provincial ya confirmó su asistencia. No sería la primera vez que un gobernador acompaña a la congregación: el histórico templo de calle Roca 445 se inauguró con la presencia de Felipe Sapag.
También se aguarda a la senadora Márquez, a legisladores y concejales, a referentes de otras iglesias evangélicas de la región y a integrantes de ACIERA, la alianza de iglesias evangélicas de la que Hugo Márquez es vicepresidente.
Entre los invitados especiales aparece Abel Vallejos, uno de los médicos fundadores del servicio de emergencias de AMEN y misionero de la iglesia en África, que viajará especialmente para el acto del sábado.
El mensaje de la convocatoria y la mudanza
La congregación difundió la invitación en sus redes: "Muy pronto estaremos cortando la cinta de inauguración y celebrando juntos todo lo que Dios ha hecho y seguirá haciendo".
La mudanza ya arrancó: el último culto en el templo de calle Roca se celebró el domingo 4 de octubre. Desde la inauguración, las reuniones dominicales, que congregan a unas 2.000 personas, se trasladarán al nuevo auditorio.
Adentro no habrá imágenes, ni oro, ni retratos de pastores. El hemiciclo está pensado para que los asistentes queden cerca del escenario. "La iglesia no es gente dispersa, es una familia", resumió Márquez.
La apertura llega, además, en un momento de recambio. Márquez, de 73 años, comenzó a cederle espacio a Matías Riffo, pastor de la congregación y esposo de la senadora. "Yo no estoy acá hasta la muerte", dijo. "Esto es de una comunidad".