Neuquén: el plan para frenar la cantidad de concejales que ya divide a los partidos
Gaido quiere ponerle un techo al Concejo y ya hay resistencia: los partidos que en 2021 ya le bajaron el pulgar al mismo artículo vuelven a la carga, mientras el municipio insiste con que la gente vote en 2027.
El intendente Mariano Gaido quiere que el Concejo Deliberante de Neuquén deje de crecer y envió al cuerpo un proyecto para enmendar el artículo 53 de la Carta Orgánica. La iniciativa, que congela la cantidad de bancas, ya generó movimientos entre los partidos y se tratará este jueves en una sesión especial.
La secretaria de Jefatura de Gabinete municipal, María Pasqualini, explicó el alcance de la propuesta en diálogo con Línea Abierta de LU5. "Se presentó un proyecto para modificar la Carta Orgánica y evitar esencialmente que se aumente la cantidad de concejales por el crecimiento poblacional", señaló.
Y agregó: "Es una manera que busca el intendente, y que buscamos, de bajar los costos de la política".
Quién decide y con qué argumento
La funcionaria aclaró que la última palabra no será del Ejecutivo municipal. "No es una decisión arbitraria que va a tomar la Municipalidad de Neuquén o el intendente de la ciudad. Se va a hacer la consulta pertinente, el referéndum pertinente", sostuvo.
Si el proyecto consigue los dos tercios del Concejo, serán los vecinos quienes lo aprueben o rechacen en una consulta popular que se haría junto con las elecciones de 2027.
El antecedente que el municipio usa como respaldo es de 2021. Ese año se aprobó una enmienda a la Carta Orgánica que unificó las elecciones de concejales cada cuatro años y eliminó los comicios de medio término. En aquella consulta, el 65,88 por ciento de los vecinos votó a favor.
"Esto ya se había presentado en el 2021, cuando tuvimos la enmienda de la Carta Orgánica que permitió que las elecciones de los concejales fueran de manera conjunta cada cuatro años", recordó Pasqualini. "Este artículo no fue votado por determinados partidos", apuntó, sin mencionar nombres.
Para el municipio, ese resultado habilita a volver a las urnas con el mismo planteo. "Baja el costo de la política, y además mejora el funcionamiento dentro de la Municipalidad, porque cada dos años no aparece ese parate para la renovación de concejales", argumentó.
La planta municipal y el ahorro que no se puede medir en pesos
Pasqualini vinculó el congelamiento con la política de personal del Ejecutivo. "Somos la misma cantidad de empleados desde que iniciamos la primera gestión hasta ahora, que somos alrededor de tres mil doscientos ochenta y seis empleados", afirmó. "Si no, cada vez que tuviésemos un crecimiento poblacional, debiéramos incorporar nuevos concejales", explicó.
Consultada sobre cuánto se ahorró con la reforma de 2021 y cuánto se ahorraría con esta medida, la funcionaria fue sincera: "Cuantificado en pesos específicos, no lo tengo". Aun así, enumeró los gastos que se evitan al no tener elecciones de medio término.
"La contratación de las máquinas, impresión de boletas, todo lo que implica. Es un gasto muy significativo", dijo. Y precisó que ese ahorro "queda dentro de las arcas municipales".
También le preguntaron si un Concejo más chico en proporción a la población puede alejarse de los reclamos barriales. La respuesta fue tajante: "No, impacta para nada".
Sobre el costo de llegar a una banca, estimó: "Calculo que en este momento se tiene que sacar alrededor de tres mil y pico de votos, casi cuatro mil para poder acceder a un concejal", aunque aclaró que depende del padrón vigente.
Cuántas bancas corresponden hoy y por qué el número genera disputa
Para entender el proyecto hay que mirar el artículo 53. La Carta Orgánica de 1995 fijó en 17 el número inicial de concejales y ató el tamaño del Concejo a la población: superados los 200.000 habitantes, la ciudad debe sumar un representante cada 25.000 vecinos, según el último censo oficial.
Con el censo de 2010, la capital pasó a tener 18 bancas, el número actual. El Censo 2022 le asignó a la ciudad 288.896 habitantes, y con esa cifra la fórmula da 20 concejales.
La propia Pasqualini lo reconoció: "La Carta Orgánica establece 17 y después el crecimiento lo pasó a 18. Ahora, con el crecimiento poblacional por el último censo, debiéramos tener 20 concejales. Lo que nosotros buscamos es que a partir de esa decisión se congele".
En 2023 la ciudad votó con 18 bancas porque el INDEC todavía no había publicado los datos de población por ciudad. Hoy esos datos están disponibles y las dos bancas adicionales ya corresponden por la norma vigente.
Un techo de 20 y la proyección que preocupa al municipio
Aunque la propuesta se difundió como un congelamiento en 18, la enmienda no puede borrar lo que el censo ya habilitó. Lo que sí puede hacer es fijar un techo para que el Concejo no siga creciendo.
Por eso el texto de fundamentos que difundió en redes la senadora Nadia Márquez habla de "un número fijo y permanente de 20 concejales", que no sufriría modificaciones "ante futuros aumentos de la población".
El argumento del municipio es que, sin ese techo, el cuerpo crecería sin freno en una ciudad que recibe familias de manera constante por Vaca Muerta. "Cuando lleguemos aproximadamente al millón de habitantes, con alrededor de treinta concejales", proyectó Pasqualini.
"Imaginate 30 concejales. La provincia tiene treinta y cinco diputados y funciona muy bien", comparó.
A eso se suma la disputa por las cifras: el municipio sostiene que en la capital viven al menos 30 mil personas más que las que contó el INDEC. Si ese número fuera el oficial, la fórmula vigente daría todavía más bancas.
Qué pasó en 2021 y quiénes votaron a favor y en contra
La enmienda de 2021 se aprobó el 3 de junio por 13 votos a 5. Votaron a favor Atilio Sguazzini, Isabel Mosna, Jorge Rey, Juan Luis "Pepé" Ousset, Marcelo Lara, Marcelo Bermúdez, Guillermo Monzani, Camilo Echevarría y José Luis Artaza. También acompañaron en general Cecilia Maletti (Libres del Sur), Jorgelina González y Rocío Jabat Casamayor, del radicalismo.
En contra de toda la enmienda votaron Ana Servidio y Marcelo Zúñiga, del ex Frente de Todos; Nadia Márquez, de la Democracia Cristiana de ese entonces; y César Parra y Natalia Hormazábal, del Frente de Izquierda.
Pero el tope de bancas cayó por votos de quienes acompañaban la reforma. Maletti, González y Jabat Casamayor rechazaron ese artículo en particular y el oficialismo no alcanzó los dos tercios. El congelamiento nunca llegó a la boleta.
La presidenta del Concejo, Claudia Argumero, convocó a la sesión especial del jueves para darle ingreso al proyecto y girarlo a la Comisión de Legislación.