Neuquén activó un comité por El Niño: las zonas que ya identificaron como las más expuestas
El comité ya está activado y las zonas más expuestas fueron identificadas. Pero lo que más llamó la atención fue el estado de los ríos y embalses que informaron los técnicos.
El gobierno provincial puso en marcha un comité preventivo ante la llegada de tormentas extraordinarias asociadas al fenómeno de El Niño. Ministros, equipos técnicos y fuerzas locales se reunieron para identificar los sectores más vulnerables y preparar la respuesta en cada región.
La reunión, realizada este miércoles, convocó a especialistas de distintos organismos con un objetivo claro: anticiparse a los posibles efectos del fenómeno meteorológico en suelo neuquino.
Los pronósticos indican que en los próximos meses habrá tormentas intensas y un aumento de las precipitaciones. Con ese panorama, la Provincia avanza en acciones concretas de prevención.
El ministro jefe de Gabinete, Juan Luis Ousset, subrayó la necesidad de planificar con anticipación: “la única manera de poder tomar decisiones acertadas es con tiempo, con planificación, con equipos técnicos que estén al servicio de la ciudadanía, y eso estamos haciendo”.
Un comité que articula a todos los actores
El cuerpo reúne a la secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgo, Vialidad Provincial, las fuerzas de seguridad y equipos técnicos, con la participación de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y Recursos Hídricos, entre otros organismos.
El enfoque es regional: se espera que El Niño no impacte de la misma manera en toda la provincia, por lo que cada zona tendrá su propia evaluación y respuesta.
Ousset fue contundente sobre los límites de la infraestructura: “Sabemos que no hay infraestructura posible que pueda absorber situaciones de estas características, como son las meteorológicas, que en este caso son extraordinarias, pero hay que estar preparado”.
Las poblaciones más expuestas
Durante el encuentro se identificaron las localidades que podrían quedar más vulnerables ante lluvias intensas y crecidas repentinas. La atención está puesta en las poblaciones asentadas cerca de cauces de ríos o en sectores donde la geografía dificulta el escurrimiento del agua.
También se trabaja en el fortalecimiento de los equipos municipales, la revisión del equipamiento vial y la preparación de recursos operativos para atender eventuales dificultades.
Las acciones incluyen la elaboración y difusión de planes de evacuación adaptados a cada pueblo y ciudad, la capacitación de los equipos locales, la disponibilidad de reservas de agua potable y la preparación del sistema de salud para responder ante contingencias.
“Este comité, que tiene un carácter preventivo, puede organizar acciones también en materia de evacuación, en materia de preparar las localidades, de capacitar, de brindar información a la gente, a la ciudadanía, para que esté atenta, reconozca cuál es el fenómeno, reconozca qué es lo que se puede hacer y reconozca también cómo prepararse ante eventualidades que ojalá no ocurran”, explicó el ministro.
Mensaje de tranquilidad y monitoreo constante
El ministro de Seguridad, Matías Nicolini, destacó el valor del trabajo conjunto: “cuando trabajamos en equipo se ven los resultados”, y citó como ejemplo los buenos resultados obtenidos en situaciones como el incendio de Magdalena y otras búsquedas o rescates.
Además, llevó calma respecto al estado de los ríos: “el nivel de caudales de agua de los ríos, por las nevadas y lluvias, se mantiene dentro de los márgenes normales, bastante holgado. Es muy importante llevar tranquilidad”.
Por su parte, la secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, informó que el objetivo es reducir la exposición de las poblaciones. “Hemos desarrollado en cada una de las alertas un mecanismo operativo de respuesta que ha sido preciso y muy importante, porque estamos todos coordinados”, afirmó.
La funcionaria agregó que en la jornada se reunió a todos los actores intervinientes, muchos de forma presencial y otros virtual, incluida gente de Nación, y se marcaron lineamientos específicos. Los próximos encuentros serán en terreno.
Durante la reunión se estableció que cada región contará con centros de acopio de insumos y se insistió en la importancia de recurrir a los canales oficiales para obtener información actualizada.
El estado de las cuencas y los embalses
Los equipos técnicos presentaron el estado actual de la cuenca, la previsión meteorológica a corto, mediano y largo plazo, la situación de los ríos y el manejo de embalses. Con esa información se avanza en un plan estratégico provincial junto a los gobiernos locales.
Desde la AIC se analizaron posibles escenarios de tormentas intensas y localizadas, precipitaciones concentradas, granizo y actividad eléctrica, fenómenos que pueden desarrollarse en períodos breves y afectar sectores específicos.
El Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) informó que no se registran indicios de peligro en las instalaciones bajo su fiscalización. Se destacó que los ríos y embalses presentan condiciones normales y que el sistema está preparado para este tipo de fenómenos.
Las autoridades remarcaron que las acciones son preventivas y no responden a una situación generalizada de inundación, sino a la necesidad de anticiparse a posibles contingencias.
Relevamientos en el territorio y planificación de evacuaciones
Uno de los principales lineamientos fue la conformación de equipos que recorrerán las distintas regiones para identificar sectores vulnerables y coordinar con los gobiernos locales.
En paralelo, se planifican evacuaciones preventivas, la identificación de refugios temporales y la organización de centros regionales de acopio para disponer de alimentos, agua potable, equipamiento y otros insumos esenciales.
También se solicitó la articulación con los ministerios de Salud y Educación para identificar poblaciones que requieran atención especial, como niños, adultos mayores y pacientes que necesiten asistencia sanitaria o alojamiento por sus tratamientos médicos.
La planificación incluye el trabajo coordinado con Vialidad Provincial, Vialidad Nacional y los organismos responsables de servicios esenciales, para anticipar afectaciones en rutas, caminos, infraestructura y suministro.
Además, se incorporaron las particularidades de la trashumancia, los desplazamientos de familias crianceras y las actividades recreativas y turísticas, especialmente la pesca, los campings y otros espacios próximos a cursos de agua.
El presidente de Vialidad, José Dutsch, recordó que se informará a través de los canales oficiales el estado de las rutas, los cortes y las habilitaciones. “Vialidad tiene a través de toda la provincia equipos disponibles para trabajar, y vamos a tenerlos en los lugares donde, a través de este comité, vayamos evaluando cuáles son los sectores más complicados”, señaló.
Coordinación y responsabilidades
Del encuentro también participó el ministro de Trabajo y Derechos Humanos, Lucas Castelli, junto a representantes de los ministerios de Salud, Infraestructura, áreas provinciales de Energía y Producción, COPADE, la subsecretaría de Recursos Hídricos, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), delegaciones regionales, municipios y áreas de Defensa Civil, entre otras instituciones.
La conformación del comité responde a una indicación del gobernador Rolando Figueroa de avanzar en una planificación anticipada que reduzca la exposición de la población ante posibles contingencias climáticas, mediante la articulación de recursos provinciales, nacionales y municipales.
Durante la reunión se establecieron responsabilidades y líneas de acción para las distintas etapas de una eventual emergencia: prevención, intervención inmediata y recuperación posterior.
Se destacó la necesidad de que los organismos provinciales, municipales y nacionales mantengan preparados sus equipos, recursos humanos, vehículos y dispositivos de asistencia para intervenir de manera coordinada.
Las tareas se desarrollarán junto a intendentes, presidentes de comisiones de fomento, delegados regionales y áreas de Defensa Civil, con especial atención en poblaciones ribereñas y sectores expuestos a crecidas repentinas de arroyos, escorrentías, deslizamientos y derrumbes.