Neuquén: 181 presos en comisarías que tienen lugar para 72 y la mayoría ya está condenada
Más de dos veces y media la capacidad habilitada y la mayoría de los detenidos ya tiene condena firme. El informe que expone a las comisarías de Neuquén como cárceles improvisadas y la advertencia que nadie quiere escuchar.
Las comisarías de Neuquén capital se convirtieron en un subsistema informal de encarcelamiento. Según los datos más recientes del Monitor Federal de Presos en Comisarías, hay 181 personas privadas de la libertad alojadas en dependencias policiales que apenas tienen 72 plazas habilitadas.
La cifra representa una ocupación del 251,4% de la capacidad disponible: 109 personas por encima del cupo establecido. Pero el dato que más expone la situación es otro: el 63% de quienes están allí ya tiene condena firme y debería cumplir su pena en un establecimiento penitenciario.
Casi dos de cada tres detenidos ya fueron condenados
El relevamiento fue actualizado al 17 de julio de 2026 por la División Coordinación Detenidos Procesados y forma parte del Monitor Federal que elabora el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP).
Del total de 181 personas alojadas en las dependencias policiales, el 63% ya se encuentra condenado. Otras 63 personas, equivalentes al 34,8%, están procesadas. A esa fecha también había una persona arrestada por cinco días y otras tres notificadas de su detención a la espera de una audiencia de formulación de cargos.
La composición de la población alojada muestra que el problema no se limita al uso temporal de las comisarías mientras se resuelve la situación procesal de una persona. En los hechos, una parte mayoritaria de quienes permanecen allí está cumpliendo una condena en lugares que no fueron construidos ni preparados para funcionar como cárceles.
Esa situación también traslada a la Policía de Neuquén una responsabilidad que excede sus funciones habituales. El personal policial queda a cargo de la custodia cotidiana de personas que, al contar con una condena, deberían estar alojadas en un establecimiento penitenciario destinado específicamente al cumplimiento de penas.
Un sistema de encarcelamiento por fuera de las cárceles
El Comité Provincial para la Prevención de la Tortura (CPPT) viene advirtiendo sobre el crecimiento de esta problemática en Neuquén. En su Informe Anual 2025 registró 218 personas alojadas en dependencias policiales al 1 de diciembre de ese año, una cifra equivalente al 27,4% de las 796 personas privadas de la libertad en toda la provincia.
Según ese mismo relevamiento, la cantidad de personas alojadas en comisarías aumentó casi un 33% entre 2024 y 2025. El Comité definió este mecanismo como un “subsistema informal de encarcelamiento”, porque las dependencias policiales terminan absorbiendo funciones propias del sistema penitenciario.
El problema no se reduce solamente a la cantidad de detenidos. La sobrepoblación tiene consecuencias directas sobre las condiciones de alojamiento y sobre la capacidad de las propias fuerzas de seguridad para garantizar una custodia adecuada.
Falta de camas, problemas cloacales y motines
En junio de 2026, la propia Policía de Neuquén informó que la sobreocupación genera saturación de los sistemas cloacales y eléctricos, falta de camas y situaciones en las que las personas detenidas deben dormir sobre colchones colocados en el piso.
El exceso de personas alojadas también genera mayores dificultades de convivencia y episodios de violencia, al punto de que se registraron motines en algunas dependencias.
A este escenario se suman las condiciones edilicias señaladas por el Comité Provincial para la Prevención de la Tortura. El organismo describió un cuadro de hacinamiento estructural, con celdas reducidas, ventilación e iluminación deficientes, instalaciones sanitarias y eléctricas precarias y falta de espacios comunes.
Las comisarías tampoco cuentan con las condiciones propias de un establecimiento penitenciario para garantizar actividades educativas, laborales o recreativas para las personas que permanecen allí durante períodos prolongados.
Qué es el Monitor Federal de Presos en Comisarías
El Monitor Federal de Presos en Comisarías es una herramienta desarrollada en el marco de la campaña “No más presos en comisarías”, impulsada por el INECIP. Su objetivo es relevar y sistematizar información sobre la situación de las personas privadas de la libertad en comisarías y alcaidías de todo el país, además de registrar los hechos más graves que se conocen públicamente y las medidas adoptadas por las autoridades para intentar revertirlos.
Desde el INECIP advierten que miles de personas permanecen detenidas durante largos períodos en dependencias policiales que no fueron habilitadas para cumplir funciones penitenciarias. La organización sostiene que esta situación expone a las personas privadas de su libertad a condiciones que pueden resultar crueles, inhumanas y degradantes.
El Monitor también busca llamar la atención de jueces y juezas, a quienes identifica como garantes últimos de la prevención de situaciones vejatorias, y del sistema de Justicia en general sobre la permanencia prolongada de personas detenidas en establecimientos policiales.
En el caso de Neuquén, los datos más recientes muestran que la problemática alcanzó un punto crítico: las comisarías de la capital tienen más de dos veces y media la cantidad de personas para la que fueron habilitadas y, además, la mayoría de quienes permanecen allí ya cumple una condena.