Murió tras una demora fatal en el Hospital Snopek: la desgarradora marcha de su madre
¿Murió por una demora evitable? La madre de Yamila Chávez rompió el silencio tras la marcha y reveló detalles escalofriantes de lo que ocurrió en el hospital. Dos médicos ya están imputados.
Con carteles, lágrimas y un grito desgarrador, la familia de Yamila Chávez marchó hasta Casa de Gobierno para exigir justicia. La joven de 27 años falleció tras ser atendida en el Hospital Carlos Snopek de Alto Comedero, y sus seres queridos aseguran que no recibió la atención que necesitaba a tiempo.
La movilización partió desde Plaza Belgrano y recorrió las calles del centro de San Salvador de Jujuy. Entre los manifestantes estaba Silvana Suárez, la madre de Yamila, quien revivió el momento más angustiante de esas horas: “No me dejaban entrar. Mi hija me pedía que me quedara con ella y a mí me sacaron”, relató entre sollozos.
¿Qué pasó con Yamila Chávez?
Según la denuncia familiar, la joven ingresó al hospital alrededor de las 10:30 con un fuerte cuadro de salud. Durante horas, recibieron respuestas contradictorias: les decían que estaba descansando mientras su estado se agravaba. Recién a las 17:00 confirmaron el embarazo, a las 17:30 diagnosticaron un embarazo ectópico y a las 19:20 ingresó al quirófano. La autopsia determinó que murió por un shock hipovolémico debido a una hemorragia interna.
El abogado querellante, Carlos Espada, confirmó que dos médicos ya fueron imputados por homicidio culposo. La justicia ordenó peritar los celulares de los profesionales y analizar la historia clínica, que según la querella presenta irregularidades.
Presunto encubrimiento en el hospital
La querella denunció además un posible encubrimiento dentro del centro de salud. Habría testimonios que indican que se intentaron modificar registros y horarios de atención. También señalaron que un agente de seguridad le pidió a la madre de Yamila que tapara la cámara de su celular instantes antes de darle la noticia del fallecimiento.
La investigación sigue abierta y la familia no se rinde. “La dejaron morir”, repiten entre lágrimas, mientras esperan que la justicia determine responsabilidades.