Murió Ramón Catalano, el exprocurador que revolucionó la Justicia salteña
¿Sabías que el primer juicio oral de Salta lo presidió él? Conocé la historia del hombre que cambió la Justicia para siempre.
La Justicia de Salta está de luto. Ramón Alberto Catalano, el jurista que transformó el sistema penal provincial, falleció a los 95 años. Su legado incluye la creación de los juicios orales y públicos, un cambio que marcó un antes y un después.
¿Quién fue Ramón Catalano?
Nacido en 1931, Catalano inició su carrera judicial en diciembre de 1958 como Fiscal Judicial en lo Penal. Luego fue juez Correccional en 1962 e integró la Cámara Segunda en lo Criminal hasta 1976, cuando fue apartado por la última dictadura militar. Con el regreso de la democracia, recuperó su cargo en 1984 y fue juez hasta 1990. Más tarde, fue Fiscal ante la Corte y, en 1996, Procurador General de la Provincia, cargo que ocupó hasta 2002.
El arquitecto de una reforma histórica
Catalano integró la comisión que redactó el Código Procesal Penal de 1961, junto a Reynaldo Flores, Francisco Benedicto, Carlos Douthat y José Armando Catalano. Esa reforma reemplazó un sistema de 1908 e introdujo los juicios orales, públicos, contradictorios y continuos, convirtiendo a Salta en pionera en el país. El 15 de marzo de 1962, siendo juez Correccional, presidió el primer juicio oral y público en territorio salteño, un hito judicial.
Su filosofía: “No se puede juzgar a un hombre sin verlo”
Catalano defendió el sistema oral como una herramienta para acercar la Justicia a las personas. Sostenía que el antiguo modelo hacía que “el juez no juzgara al hombre sino a los papeles”. Además, impulsó la eliminación de la facultad policial para tomar declaraciones indagatorias, función que pasó a los jueces, y promovió la creación del juez de ejecución de sentencias.
Un reconocimiento en vida
En 2019, la Procuración General de la Provincia le rindió homenaje en la Ciudad Judicial. El acto fue encabezado por el entonces procurador general Abel Cornejo. Hasta sus últimos años, Catalano defendió el debido proceso, las garantías constitucionales y la búsqueda de la verdad. Su legado perdura en cada juicio oral que se celebra en Salta.