Murió por $40.000: la madre de Gabriel Coronel rompió el silencio y apuntó contra los empleadores
Una madre tucumana exige justicia tras la muerte de su hijo en un accidente laboral. ¿Qué pasó realmente en el séptimo piso? Los detalles que pocos conocen.
La mamá de Gabriel Coronel, el joven de 23 años fallecido en un accidente laboral en San Miguel de Tucumán, lanzó un desgarrador pedido de justicia. “No pido venganza, pido justicia”, sostuvo Sandra al revelar que a su hijo le ofrecieron $40.000 por un trabajo en altura sin medidas de seguridad.
El hecho ocurrió el 28 de abril en un edificio de calle Batalla de Chacabuco 34, en la capital tucumana. Según la denuncia, Gabriel fue convocado para subir al séptimo piso, pero los empleadores, identificados como Eugenio Delgado y Alfredo Zottola, no le habrían proporcionado los elementos de protección necesarios.
“Soy Sandra, mamá de Gabriel Coronel, el joven de 23 años que perdió la vida a causa de la negligencia de sus empleadores”, expresó la mujer al iniciar su reclamo público. La familia atraviesa un dolor imposible de describir: Gabriel era hijo, hermano, amigo, compañero y esposo, y estaba a semanas de convertirse en padre.
¿Qué pide la familia?
En su mensaje, Sandra pidió que el fiscal interviniente, Daniel Esteban Sosa Piñero, de la Unidad Fiscal de Decisión Temprana, permita a la familia participar en la causa para aportar pruebas y testimonios. “Hoy, después de más de un mes sin tenerlo en casa junto a sus padres, hermanos y su hija, hago un llamado a toda la sociedad para que me ayuden a ser escuchada”, manifestó.
La madre insistió en que su hijo no debió haber muerto y cuestionó las condiciones laborales. “A mi hijo le arrebataron la vida cuando tenía todo por delante. Ninguna suma de dinero vale más que una vida”, sostuvo. Y agregó: “Mi hijo merecía vivir, terminar sus estudios, conocer a su hija, verla crecer. Y su hija merecía crecer con su padre a su lado”.
El reclamo busca evitar que el caso quede archivado. “Como madre, el dolor me acompañará para siempre. Por eso levanto la voz y pido que toda la sociedad me acompañe”, señaló. Sobre el final, dejó una pregunta cargada de dolor: “¿La Justicia tiene precio?” y concluyó: “La verdad es justicia, el silencio es cómplice”.