Murió Loreto Pérez, la auxiliar de enfermería que acompañó a pacientes oncológicas en Río Gallegos
La auxiliar de enfermería Loreto Pérez falleció este sábado y las organizaciones que trabajan con pacientes oncológicas la despidieron con emotivos mensajes. El recuerdo de sus compañeras y el homenaje a su nieto.
La comunidad de Río Gallegos despidió con dolor a Loreto Pérez, auxiliar de enfermería que dedicó su vida a acompañar a pacientes oncológicas. La noticia de su fallecimiento se confirmó este sábado 29 de agosto y generó una profunda conmoción en las organizaciones que trabajan con personas que atraviesan tratamientos contra el cáncer.
Desde la Asociación Civil Buen Día Vida, donde Loreto era muy querida, la despidieron con un mensaje cargado de emoción: “Se fue dejando mucho más que recuerdos, nos dejó un gran aprendizaje de amor, solidaridad y entrega”. En el texto, destacaron que “en su paso por este mundo cuidó y acompañó a muchas personas, regalando tiempo, cariño y una parte de sí misma a quienes la necesitaron”.
El último adiós de sus compañeras
Claudia Ovando, integrante de Guerreras Rosa del Viento, también le dedicó unas palabras a Loreto. Recordó los momentos compartidos durante los tratamientos: “Te fuiste llevándote momentos hermosos y también otros con más desafíos, junto a Mary pudimos compartir con ella tratamientos, vivencias, alegrías y dolores porque también es sano compartir lo difícil, acompañarnos y permitir que cada persona que cruza nuestro camino nos deje una enseñanza”.
Ovando reflexionó sobre el paso de Loreto por su vida: “Hoy entiendo un poco más que mi paso por Buen Día Vida también fue para conocer personas que dejaron huellas profundas en mí”, y agregó que “son muchas las compañeras que ya no están físicamente, pero que siguen ocupando un lugar muy importante en mi corazón”.
Un recuerdo especial para su nieto
En su despedida, Claudia Ovando tuvo un párrafo especial para Fausto, el nieto de Loreto: “Hoy mi pensamiento está especialmente con Fausto, su nieto. Deseo que, a lo largo de su vida, pueda tener siempre presente cuánto lo amó su abuela, cómo estuvo para él cada día y todo lo que compartieron”. Y cerró con un mensaje esperanzador: “Que Loreto siga siendo para él su guía, su ejemplo y ese amor que permanece aún cuando ya no podemos abrazar a quien amamos. Buen viaje, Loreto. Gracias por lo compartido, por lo vivido y por la huella que dejaste en mi corazón”.
La partida de Loreto Pérez deja un vacío enorme en quienes la conocieron, pero también el ejemplo de una mujer que dedicó su vida a cuidar a los demás. Su memoria permanecerá viva en cada persona que recibió su cariño y su contención.