Murió el rey más joven del mundo: la historia del monarca que llegó al trono a los 3 años
El soberano ugandés, que gobernaba desde los 3 años, falleció a los 34. La noticia sacudió al reino de Tooro y abrió el interrogante sobre quién lo sucederá.
El rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, monarca del reino de Tooro, en Uganda, falleció este viernes a los 34 años. La noticia fue confirmada por el primer ministro del reino, Calvin Armstrong Rwomiire Akiiki, aunque todavía no se informó la causa del deceso. Las autoridades locales pidieron a la población que rece por él y que evite difundir versiones sin confirmar.
La muerte del soberano generó conmoción en el país africano, donde Oyo era una figura conocida desde muy chico. Con apenas tres años, en 1995, heredó el trono tras la muerte de su padre. Debido a su corta edad, una regencia encabezada por la reina madre y otros miembros de la familia real se hizo cargo del reino hasta que el joven cumplió 18 años.
Un rey sin poder político, pero con fuerte peso cultural
Tooro es uno de los reinos tradicionales que conviven dentro de Uganda. No ejerce poder político, pero mantiene una influencia cultural y social importante, sobre todo entre la comunidad Batooro. El territorio se encuentra en el oeste del país, cerca de la frontera con la República Democrática del Congo.
Oyo fue el decimotercer monarca de Tooro desde la creación del reino en el siglo XIX. Durante su gestión, su figura se transformó en un símbolo para la región, que según estimaciones reúne a más de dos millones de personas vinculadas a la institución.
Su coronación oficial recién se celebró en 2010, cuando cumplió 18 años, en una ceremonia que marcó el inicio de sus funciones plenas como rey. A partir de entonces, combinó las obligaciones tradicionales con un activo rol social: impulsó la educación, el empoderamiento de los jóvenes, la protección del ambiente y la prevención del VIH/Sida.
El monarca más joven del mundo
La historia de Oyo trascendió las fronteras de Uganda. El Guinness World Records lo reconoció como el monarca reinante más joven del mundo, un título que conservó durante años. Su vida personal también despertó curiosidad: nunca se casó y los medios locales lo presentaban como “el soltero más codiciado de Uganda”, aunque siempre mantuvo su intimidad resguardada.
La muerte del rey dejó abierta la pregunta por la sucesión. Las autoridades de Tooro confirmaron que existe un príncipe heredero, pero su identidad se dará a conocer oficialmente en el momento que corresponda, de acuerdo con las tradiciones del reino.
El reino de Buganda, otra de las monarquías tradicionales de Uganda, expresó sus condolencias y destacó la relevancia de Oyo en la vida cultural del país. El primer ministro de Tooro, por su parte, llamó a la calma y a la unidad durante el duelo, y pidió evitar especulaciones hasta que haya información oficial.
