Murió el ingeniero que caminó en sunga roja por el centro de San Juan y quedó en la memoria de todos

Cansado de que nadie le respondiera, un ingeniero de 72 años salió a caminar por el centro de San Juan en sunga roja y con un portafolio. La escena quedó en la memoria de todos. Ahora, a los 79, murió el hombre detrás de esa protesta que nadie pudo ignorar. ¿Qué lo llevó a hacer algo así?

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Murió el ingeniero que caminó en sunga roja por el centro de San Juan y quedó en la memoria de todos
Murió el ingeniero que caminó en sunga roja por el centro de San Juan y quedó en la memoria de todos

Alberto Mattar falleció el 10 de septiembre a los 79 años. La noticia sacudió a San Juan, pero no solo por su larga trayectoria como ingeniero agrimensor: su nombre quedó atado a una protesta que nadie olvida, la del hombre en sunga roja que caminó por el microcentro con un portafolio en la mano.

Ocurrió el 11 de marzo de 2019. Mattar tenía 72 años y estaba cansado de reclamar sin respuestas. Según sostenía, la presencia de trabajadoras sexuales trans frente a su vivienda, en la zona de avenida Córdoba y Güemes, le complicaba la vida diaria. Sus pedidos anteriores no habían tenido eco, así que decidió jugarse por una medida extrema: salió a la calle en sunga roja, zapatos y medias negras, con un portafolio, y caminó por la Plaza 25 de Mayo y las calles del centro.

“Me puse la tanga porque pensé que debe haber una ley que los ampara y me vestí de la misma forma, pero parece que la ley a mí no me ampara”, explicó entonces, convencido de que la provocación visual iba a lograr lo que la vía formal no había conseguido.

La escena no tardó en llamar la atención de los transeúntes. También de la Policía, que lo custodiaron y escoltaron hasta un patrullero por una supuesta infracción al Código de Faltas.

Una protesta que se metió en la cultura popular

Mattar no se arrepintió. Es más: advirtió que estaba dispuesto a repetirla si hacía falta. “Estoy dispuesto a volver a hacerlo, aunque es muy incómodo caminar con tanga”, dijo con ironía en medio del episodio, que se convirtió en uno de los temas más comentados de la provincia.

Según las crónicas de aquel momento, una semana después el conflicto habría encontrado una salida: los vecinos respaldaron el reclamo y las autoridades desplazaron a las personas que ocupaban ese sector. Pero la situación también dejó otro conflicto abierto. Una de las trabajadoras trans manifestó su preocupación por el desplazamiento y reclamó oportunidades laborales y educativas para poder dejar la prostitución.

Con los años, la imagen de Mattar en sunga roja y con el portafolio trascendió la protesta misma. El artista conocido como “Lulito” lo convirtió en personaje de una ilustración que después circuló como sticker. La escena ya era parte del imaginario sanjuanino.

El adiós a un hombre de trayectoria

Más allá del episodio que lo hizo famoso, quienes lo conocieron destacaron su trayectoria como ingeniero agrimensor y su desempeño laboral. Tras conocerse su muerte, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida de familiares, amigos, colegas y gente de su entorno.

“Un buen hombre, caliente, siempre pendiente al servicio del prójimo, de gran corazón y con una sonrisa que iluminaba cada lugar”, escribió uno de los que lo despidieron.

Así, a los 79 años, murió un hombre que dejó una huella profesional entre sus colegas, pero que para buena parte de los sanjuaninos quedará asociado para siempre a aquella sunga roja, el portafolio y una protesta tan insólita como inolvidable.

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