Murió a los 102 años la actriz que Hitchcock eligió para romper el molde de las rubias fatales

Parecía destinada a ser maestra, pero terminó siendo la rubia que Hitchcock eligió para romper el molde de las femmes fatales. A los 102 años murió Eva Marie Saint, la actriz que se llevó un Oscar y dejó una marca imborrable en el cine clásico.

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Murió a los 102 años la actriz que Hitchcock eligió para romper el molde de las rubias fatales
Murió a los 102 años la actriz que Hitchcock eligió para romper el molde de las rubias fatales

Eva Marie Saint, la actriz que brilló en Nido de ratas, Intriga internacional y Éxodo, falleció a los 102 años en su casa de Los Ángeles, rodeada de sus seres queridos. La noticia fue confirmada por su representante este martes. Con ella se va una de las últimas grandes estrellas rubias de la era dorada de Hollywood, una generación que marcó un antes y un después en la historia del cine.

Nacida en Newark, Nueva Jersey, el 4 de julio de 1924, Saint llegó a la actuación casi por casualidad. Había empezado sus estudios universitarios en Ohio con la idea de ser maestra, pero el destino la llevó a las radionovelas, luego al modelaje fugaz y finalmente al prestigioso Actors Studio. Su debut formal en la televisión estadounidense no tardó en llamar la atención: su participación en la adaptación teatral de The Trip to Bountiful, de Horton Foote, fue la que convenció a Elia Kazan de elegirla como protagonista femenina de Nido de ratas.

Ese papel, como la novia de Terry Malloy (Marlon Brando) en la película de 1954, le valió su único Oscar como actriz de reparto. Pero su consagración no terminó ahí. Hitchcock la inmortalizó como Eve Kendall en Intriga internacional (1959), la enigmática y seductora pareja de Cary Grant. La química entre ambos y la inteligencia de su personaje rompieron el molde de las rubias fatales que el director había impuesto en films anteriores. El propio Hitchcock llegó a decir: "Me tomé mucho trabajo con ella, transformándola y haciéndola aparecer elegante y sofisticada. Controlé hasta el último pelo de su cabeza".

El tercer pilar de su trilogía consagratoria fue Éxodo (1960), de Otto Preminger, donde interpretó a Katty Fremont, una enfermera estadounidense que se une a la lucha por la conformación del Estado de Israel, junto a Paul Newman. Allí demostró una vez más su capacidad para combinar sensibilidad, valor y romanticismo.

Una carrera que no se detuvo

Tras esas tres películas inolvidables, Saint se consolidó como una actriz de reparto de prestigio. Participó en títulos como A cada cual su propio infierno (1962), junto a Warren Beatty; 36 horas de suspenso (1964); Almas en conflicto (1965); ¡Ahí vienen los rusos! (1966); Grand Prix (1967) y El amor es así (1970). Su versatilidad le permitió moverse con soltura entre el drama romántico, la comedia y el gran entretenimiento.

También se destacó en Broadway y en la televisión, el medio donde había comenzado. En la serie Moonlighting interpretó a la madre de Cybill Shepherd, y se ganó el cariño de nuevas generaciones con papeles en Nada en común (1986), junto a Tom Hanks; Pasión por África (2000) y Superman regresa (2006), donde encarnó a Martha Kent.

Su despedida del cine fue en 2014, con un papel secundario en Un cuento de invierno, de Akiva Goldsman. Cuatro años después, en 2018, participó de la celebración por los 90 años de los Premios Oscar entregando la estatuilla al mejor vestuario para El hilo fantasma. En ese momento tenía 93 años y recibió una de las ovaciones más grandes de la noche. Allí recordó a su esposo, el productor y director Jeffrey Hayden, fallecido ese mismo año tras 65 años de matrimonio. "Veníamos a la fiesta de la Academia de Hollywood todos los años, lo extraño mucho y este momento compensó tanta tristeza. Pero acabo de darme cuenta de algo. Soy mayor que la Academia. Cuatro meses más, tal vez cinco. Estoy muy orgullosa de eso", dijo entonces.

La próxima ceremonia del Oscar seguramente le reservará un lugar para recordarla, no solo por su trayectoria sino por otro momento imborrable: cuando Frank Sinatra anunció que había ganado como mejor actriz de reparto de 1955, Saint subió al escenario con un avanzado embarazo y soltó: "Podría dar a luz en este mismo momento". Dos días después nació Darrell, el primero de sus dos hijos.

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