Muerte en un sanatorio: la enfermera habló de una explosión, pero la clínica lo niega
La familia de un jubilado espera respuestas tras su muerte en una clínica: la enfermera declaró que una llave de oxígeno explotó durante la reanimación, pero desde el sanatorio lo niegan y hablan de una simple falla. ¿Qué dirá la pericia?
La muerte de Hugo Mues, de 77 años, en la Terapia Intensiva del Sanatorio San Francisco quedó envuelta en dos versiones opuestas: la que dejó asentada la enfermera de guardia ante la Policía y la que difundió la dirección del centro de salud horas después del hecho.
El episodio ocurrió el domingo por la noche, cuando el jubilado, domiciliado en el B° Misky Mayu, sufrió una descompensación y el personal médico intentó reanimarlo. Según consta en el expediente judicial, la llamada de emergencia a la Comisaría N° 1 ingresó a las 21:25 desde el edificio de calle Buenos Aires al 500, en pleno centro capitalino.
En la primera exposición policial, la trabajadora relató que, ante la urgencia, ella y el médico intentaron conectar el suministro de gas medicinal de la cama dos. Fue entonces cuando, según su versión, la llave de paso reventó de manera repentina, el cilindro metálico cayó con fuerza contra la pared y la fuga masiva de oxígeno generó una escena de conmoción que obligó a la evacuación preventiva de la sala y a la intervención de los bomberos.
El descargo del sanatorio
Pero la reconstrucción cambió de eje cuando las autoridades del establecimiento hicieron público su descargo. El director, Dr. Rosmiro Fernández, y la abogada Constanza Fabián rechazaron enfáticamente que haya existido un estallido dentro del área cerrada. Según la postura de la clínica, solo se zafó la pieza de acople del manómetro, lo que generó una pérdida de gas comprimido sin riesgo de detonación ni peligro para los internados.
Además, la conducción del nosocomio aseguró que la falla técnica no alteró la asistencia médica que requería el paciente y que el deceso respondió estrictamente a su cuadro clínico previo, descartando cualquier vínculo entre el imprevisto con el equipo y la muerte del jubilado.
Con ambas exposiciones asentadas en la causa, la Fiscalía encuadró las actuaciones bajo la carátula de información sumaria tendiente a establecer daños.
Para dilucidar qué pasó realmente dentro del shock room, la Justicia ordenó peritar el tubo y la válvula secuestrados, tomar testimonios y analizar las grabaciones de las cámaras de seguridad. En tanto, la familia del hombre fue citada para informarle los pasos del proceso.