Moyano explicó con un audio lo que nadie sabía de su noche en el piso de Moria: qué llevaba encima
Moyano mandó un audio a Moria para explicar lo que había detrás de su caótica noche en el piso: qué llevaba encima y por qué llegó así. La conductora lo reprodujo al aire y él apuntó contra las versiones que, dice, nadie de su entorno sostuvo.
Facundo Moyano le mandó un audio de WhatsApp a Moria Casán para explicar el estado en el que llegó al programa el 25 de septiembre, y la conductora lo reprodujo al aire. El exdiputado confesó lo que había tomado antes de entrar al estudio y contó por qué se presentó así.
La aparición había sido rara: más de media hora de retraso, un ánimo errático y una irrupción casi sobre el final del ciclo de eltrece para dar su versión de la causa judicial que enfrenta tras un episodio confuso con su expareja, Candela Arizaga. Casi un mes después, el dirigente sindical volvió sobre aquella noche.
La explicación que llegó por WhatsApp
Antes de reproducir el mensaje, Casán contó lo que percibió cuando Moyano llegó al piso. “Él suele ser puntual, pero ese día estuvo dubitativo. Decía: ‘Voy, no voy’. Pesqué que había llorado y dije: ‘Este hombre no durmió, durmió poco’”, relató la conductora.
Después puso el audio. “Moria, yo fui al programa con una botella de whisky encima, sin dormir, deprimido, enojado, dolido y así todo me fui contento porque, como dijiste vos, hice una catarsis y no dije mi verdad, dije la verdad”, se escuchó en la grabación.
El exdiputado continuó: “La verdad que, sabés, nada, lo tiene que decir la Justicia, pero creo que es evidente”. En ese tramo remarcó que el foco se corrió de las acusaciones iniciales en su contra —por “violencia de género” y “privación ilegítima de la libertad”— hacia rumores de casamiento y embarazo.
Lo que atribuyó a su expareja y lo que desmintió
Sobre las versiones de un supuesto consumo de drogas y de episodios de violencia en su departamento, Moyano fue tajante: son cosas que “Candela jamás dijo”.
También sostuvo que para él el tema ya quedó atrás, aunque aguarda que el proceso judicial termine formalmente. “Lo principal era la salud de Cande y poder saber que está bien”, señaló, y contó que ambos atravesaron cuadros de estrés y ataques de pánico después del hecho.
El dirigente mencionó además que pudo hablar con Arizaga durante un viaje que compartieron a Madrid. En esa charla abordaron “cómo se manejaron algunas cosas” y “las mentiras” que circularon sobre lo ocurrido.
Para cerrar, volvió a negar dos versiones que ya había rechazado en la entrevista de septiembre: la que decía que la mascota de su novia había consumido cocaína de un espejo y la que hablaba de un supuesto pago de 250.000 dólares de Hugo Moyano al abogado Juan Pablo Fioribello. “Las pel..., obviamente, nunca se van a poder aclarar todas”, concluyó.
Cómo había sido aquella primera entrevista
La visita de septiembre generó impacto por la actitud del dirigente: llegó tarde y se mostró errático frente a cámara. Ante ese estado, Moria le propuso hacer su catarsis sin necesidad de responder preguntas. Fue entonces cuando Moyano sacó un rosario de la Virgen de Luján y se lo regaló, explicando que la fe lo ayudaba a sobrellevar la situación.
En esa misma entrevista rechazó las denuncias por violencia de género y privación de la libertad, y aseguró que Candela nunca lo acusó de eso: según su versión, todo se originó en un “brote psicótico” de la joven. También conmovió al aire al relatar la urgencia médica que vivieron: “Yo no dije que Candela tuvo un paro porque me quise hacer el héroe; ella tuvo una experiencia cercana a la muerte, yo la vi fiambre y le hice RCP”.