Monteros: vecinos del barrio San Martín denuncian 20 años de cloacas a cielo abierto
Vecinos del barrio San Martín en Monteros denuncian un foco cloacal crónico hace 20 años cerca de escuelas. Reclaman soluciones urgentes a la SAT y el municipio.
Una situación límite atraviesa el barrio San Martín, donde los residentes exigen respuestas urgentes ante un foco infeccioso que parece no tener fin. El desborde constante de aguas servidas en la intersección de las calles Mayor Viola y Ñuñorco genera lagunas de contaminación, afectando la salud de cientos de familias y poniendo en riesgo a la comunidad educativa de la zona.
El panorama en el sector es desolador: líquidos de coloración oscura y verdosa se estancan en las calzadas y zanjas, desprendiendo olores nauseabundos que impiden a los vecinos realizar sus actividades cotidianas. Según testimonios recolectados, esta problemática no es nueva, sino que persiste desde hace dos décadas sin que las autoridades de la SAT o el municipio de Monteros brinden una solución definitiva.
La desidia estatal obliga a peatones y motociclistas a realizar maniobras peligrosas para evitar el contacto directo con los desechos orgánicos que fluyen por el asfalto. “Se pasan la pelota entre uno y otro y nadie se hace cargo”, denunciaron los damnificados, quienes aseguran sentirse en un estado de abandono total mientras el foco cloacal permanece activo las 24 horas del día.

Peligro inminente para las escuelas de la zona
Lo que más alarma a la comunidad es la cercanía de este foco infeccioso con instituciones clave para la infancia. Apenas a media cuadra del epicentro del desborde funcionan la Escuela Nº 119 “Provincia de Mendoza” y la Escuela Maternal Municipal. Diariamente, alumnos, docentes y padres deben sortear los charcos de agua contaminada para ingresar a los establecimientos.
Esta exposición constante no solo afecta la higiene escolar, sino que representa una amenaza directa de enfermedades gastrointestinales y dermatológicas para los más pequeños. Los padres manifestaron su indignación ante la falta de previsión en un área donde la circulación de menores es constante y obligatoria.
Dengue y falta de respuestas oficiales
En plena campaña provincial de prevención contra el dengue, la situación en el barrio San Martín resulta paradójica y alarmante. El estancamiento permanente de los líquidos cloacales, potenciado por las altas temperaturas del verano tucumano, se ha convertido en el criadero ideal para el mosquito Aedes aegypti y otros vectores.
“Estamos totalmente abandonados; no nos queda otra herramienta que la difusión”, señalaron los vecinos, quienes temen un brote epidemiológico ante la proliferación de insectos. Mientras el reclamo social escala, el barrio espera que la visibilización del caso fuerce una intervención técnica real que termine con dos décadas de vivir entre aguas servidas.