Monteagudo 120: ahora investigan si el edificio explotado estaba en regla
La explosión en Monteagudo 120 dejó una víctima fatal y ahora investigan si el edificio tenía el certificado de Final de Obra. ¿Qué pasará con los residentes?
La explosión que sacudió Monteagudo 120 dejó una víctima fatal y ahora las autoridades apuntan a un documento clave: el certificado de Final de Obra. Mientras las pericias buscan el origen de la fuga de gas, la Dirección de Catastro ya revisa los antecedentes del inmueble para determinar si estaba habilitado.
La principal hipótesis sigue siendo una pérdida de gas, aunque todavía no hay confirmación oficial. La pesquisa administrativa deberá establecer si el edificio cumplía con los requisitos técnicos y normativos, si las instalaciones estaban en condiciones y si la obra se ejecutó según los planos aprobados.
¿Qué es el certificado de Final de Obra?
Este documento acredita que la construcción se realizó de acuerdo con el proyecto autorizado y las normativas vigentes. Sin él, no se puede verificar la regularidad edilicia del inmueble. Las primeras inspecciones, sin embargo, arrojaron un dato alentador: la estructura no presenta daños que comprometan su estabilidad. Pero eso no significa que los residentes puedan volver aún.
Rubén Fernández, director de Defensa Civil municipal, explicó que tras el incendio los equipos se enfocaron en atender urgencias y garantizar la seguridad. Durante el operativo, observó elementos de protección contra incendios que permitieron una respuesta inicial antes de la llegada de Bomberos. “Observé que contaba con las medidas de seguridad y eso permitió una primera intervención hasta que trabajó Bomberos”, señaló Fernández. Entre los dispositivos mencionó nichos hidrantes y mangueras.
Un debate que vuelve a escena
La tragedia reabrió la discusión sobre los edificios habitados sin la documentación definitiva. Un relevamiento de 2018 detectó al menos 31 inmuebles ocupados sin habilitación en San Miguel de Tucumán, de un total de más de 600 construcciones. En ese entonces, concejales alertaron sobre garrafas en pasillos y medidores provisorios “de obra” para agua y electricidad, condiciones que representaban un riesgo para los vecinos.
Jorge Garber, presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, afirmó que la entidad no registra denuncias sobre edificios irregulares en la actualidad. “Notificamos a los socios de nuestra cámara, pero no encontramos casos de edificios que no estuvieran en regla”, sostuvo. Garber recordó que desde el inicio de la gestión municipal fueron convocados para colaborar en la regularización de situaciones administrativas.
Ahora, la suerte del edificio de Monteagudo 120 depende de la documentación que reúna Catastro y de los peritajes técnicos. En paralelo, los investigadores deberán determinar dónde se originó la pérdida de gas, en qué estado estaban las instalaciones y qué provocó finalmente la explosión.