Monte Hermoso: la costa se cae a pedazos y evalúan un pago que saldría del bolsillo de los frentistas
La costa de Monte Hermoso no aguanta más sudestadas y ya se evalúa un aporte que saldría directamente del bolsillo de los propietarios. La reunión con el intendente está confirmada, pero el número que se baraja y quiénes lo pagarían todavía generan ruido.
La costa de Monte Hermoso sigue mostrando las heridas que dejaron las últimas sudestadas y ahora vecinos y propietarios buscan respuestas concretas del Municipio. Un grupo de autoconvocados impulsó una reunión con el intendente Hernán Arránz para conocer qué proyectos se evalúan y cómo se financiarían las obras de protección.
El encuentro se hará el martes 6 de octubre en Bahía Blanca y, aunque en un principio estaba pensado solo para representantes de edificios frente al mar, la convocatoria se extendió a todos los dueños de inmuebles en la ciudad.
Dos caminos posibles para frenar el avance del agua
Pablo Rueda, desarrollador inmobiliario y uno de los impulsores de la reunión, explicó que el objetivo es que el intendente detalle qué alternativas se analizan para contener el mar y preparar las estructuras costeras.
Según precisó, hay dos grandes grupos de soluciones: las estructuras blandas y las duras. Entre las primeras mencionó las bolsas de arena que se colocaron en los últimos años, una opción más económica pero que no resiste los embates más fuertes.
“Cuando viene una sudestada fuerte se lleva puesto todo”, advirtió Rueda en diálogo con Radio Altos, según consignó el medio bahiense Frente a Cano.
La otra alternativa son las estructuras de hormigón para frenar el avance del agua, similares a las que ya existen en distintos puntos de la costa. Como referencia, mencionó la obra de la zona de La Goleta, en Monte Hermoso, y otras protecciones en Mar del Plata, La Habana y San Sebastián.
El temor a que las sudestadas lleguen antes de lo previsto
Rueda remarcó que las sudestadas suelen concentrarse en determinados meses del año, pero que en el último tiempo se registraron episodios fuera de esos períodos. Por eso, insistió en la necesidad de anticiparse y dejar las estructuras listas para cuando el municipio deba responder.
También subrayó que la discusión no es solo de los frentistas: el deterioro de la costanera golpea de lleno a la actividad turística, motor económico de la ciudad.
“Si la costa está destruida, como está pasando hoy, afecta a todo el mundo”, sostuvo el desarrollador.
¿Quién pone el dinero?
La gran incógnita es cómo reunir los fondos para ejecutar las obras. Rueda planteó que primero hay que definir cuánto puede aportar el Municipio y qué rol jugarían la Provincia y la Nación.
También asomó la posibilidad de que el sector privado haga una contribución extraordinaria, aunque aclaró que todavía no hay precisiones sobre el mecanismo para recaudar ese dinero. Entre las ideas que se barajan aparece la creación de una tasa excepcional y por única vez, destinada exclusivamente a financiar los trabajos sobre el frente costero.
El aporte que evalúan los propietarios
Como ejemplo, Rueda tomó el sector entre las calles Luzuriaga y Chaco, uno de los más castigados por los últimos temporales. Allí estimó que hay alrededor de 100 departamentos frente al mar.
El desarrollador propuso que los dueños de esas unidades hagan un aporte de entre 1.500 y 2.000 dólares por vivienda para colaborar con las obras. Para ponerlo en contexto, comparó ese desembolso con el valor de las propiedades de la zona, que ubicó entre 150.000 y 250.000 dólares, y consideró que un pago equivalente al 1% del inmueble podría ser una vía para reunir los recursos.
La reunión de octubre será el primer paso para poner estas alternativas sobre la mesa y avanzar en una discusión que involucra al Municipio, a los propietarios, al sector privado y a los distintos niveles del Estado, con la mira puesta en recuperar y proteger uno de los principales atractivos turísticos de Monte Hermoso.