Molinos Río de la Plata se quedó con una bodega histórica de Salta y ya mira a los Valles Calchaquíes
¿Sabías que una de las bodegas más antiguas de Salta acaba de cambiar de dueño? Los detalles de la operación que nadie contó.
Molinos Río de la Plata acaba de dar un paso clave en su ambicioso plan vitivinícola: compró la emblemática Bodega Etchart, una de las más tradicionales de Salta. La operación, que todavía espera el visto bueno de los organismos de control, fue informada a la Comisión Nacional de Valores (CNV).
La compañía controlada por la familia Pérez Companc adquirió esta etiqueta que hasta ahora pertenecía a Pernod Ricard Argentina. Aunque no se reveló el monto de la transacción, desde la alimenticia aseguraron que el acuerdo abarca exclusivamente la bodega y sus marcas, y que se enmarca en una estrategia de crecimiento de largo plazo.
¿Qué significa esta compra para Molinos?
Con la incorporación de Etchart, la firma fortalece su plataforma Fincas & Bodegas, que ya incluía a Nieto Senetiner, Ruca Malen y Cadus, además de su participación en Viña Cobos. El CEO de Molinos, Agustín Llanos, destacó: “La incorporación de Bodega Etchart representa un nuevo paso en el desarrollo de nuestra plataforma de Fincas & Bodegas. Creemos profundamente en el potencial del vino argentino y en la construcción de marcas con identidad, calidad y proyección internacional”.
El mapa vitivinícola de una gigante alimenticia
La historia de Molinos en el vino arrancó en 1998 con la compra de Nieto Senetiner, una bodega histórica de Vistalba, Mendoza. Desde entonces, la compañía fue sumando piezas: Cadus, la marca de alta gama especializada en partidas limitadas del Valle de Uco; Ruca Malen, enfocada en vinos premium; y una participación en Viña Cobos, fundada por el enólogo estadounidense Paul Hobbs.
Ahora, con Bodega Etchart —fundada en 1850 en Cafayate, Salta—, la firma da un salto geográfico hacia los Valles Calchaquíes. Etchart es considerada una bodega pionera de la región y comercializa sus vinos bajo las marcas Etchart y Cafayate, tanto en el mercado local como en el exterior.
De esta manera, Molinos amplía su alcance y suma presencia en dos regiones productivas clave: el Valle de Uco y los Valles Calchaquíes. La apuesta por el vino argentino, con identidad y proyección internacional, parece no tener techo.