Misiones mueve el tablero de la salud mental: el plan que incomoda a Posadas
La salud mental en Misiones se juega una pulseada clave: la nueva directora del área quiere sacarla de Posadas y llevarla al interior, pero hay un obstáculo que lleva años sin resolverse. ¿Qué encontró en el sistema?
La salud mental dejó de ser un tema tabú y ahora es un derecho que Misiones quiere garantizar en cada rincón. Mirna Corach, flamante directora de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, asumió hace menos de un mes con una misión clara: descentralizar la atención que hoy se concentra en Posadas y reforzar la prevención desde edades tempranas.
En diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, Corach planteó un cambio de paradigma: "Tenemos que empezar a cambiar al hablar de salud mental, ya que no es hablar de enfermedad, sino de salud integral. Cuidar nuestros afectos es fundamental para evitar perder nuestra salud mental".
La funcionaria insistió en que el bienestar emocional debe cuidarse como cualquier otro aspecto de la salud. "La salud mental se cuida, se protege y es uno de los capitales y tesoros más grandes que debemos preservar", expresó.
El ABC de la salud mental
Corach resumió una de las líneas de trabajo con una fórmula simple: "escuchar, detectar y acompañar". El objetivo es capacitar a los profesionales de toda la provincia para que puedan hacer una primera intervención ante situaciones que no revisten gravedad psiquiátrica.
"Queremos descentralizar un poco las atenciones que están muy focalizadas en Posadas, porque hay muchos lugares de Misiones donde no tenemos psicólogos, médicos especialistas en psiquiatría o un abordaje integral", explicó.
Según la directora, las emergencias estrictamente psiquiátricas son una porción menor de las consultas. La mayoría de las demandas se relacionan con ansiedad, depresión, consumos problemáticos, riesgo suicida y conflictos familiares, laborales o económicos.
"No podríamos hacer un ranking, porque todas están a la orden del día. Lo que sí podemos mencionar es la sintomatología. Los pacientes llegan a las consultas, a las guardias o a las demandas espontáneas, muchas veces, por crisis de ansiedad", detalló.
La funcionaria aclaró que estos episodios no tienen un único desencadenante. Las dificultades económicas, las exigencias laborales y los problemas familiares o sentimentales pueden combinarse y generar alteraciones del sueño, irritabilidad y cambios en el estado de ánimo que terminan empujando la consulta.
Menos estigma, más consultas
Corach destacó que en las últimas décadas se redujo el estigma asociado a ir al psicólogo o al psiquiatra. "En las últimas décadas se desmitificó eso de no querer ir al psiquiatra, al psicólogo o a una consulta en el marco de la salud mental", manifestó.
Para la especialista, las campañas de promoción y prevención ayudaron a que más personas reconozcan cuándo necesitan ayuda. "Ahora hay una demanda y una aceptación que también se puso en relevancia. El paciente puede decir: ‘No estoy bien, voy a consultar a un especialista’", agregó.
La falta de camas y el último recurso
Otro de los desafíos es la disponibilidad de camas para internaciones por cuadros de salud mental, un problema que, según Corach, no es exclusivo de Misiones sino que se registra desde hace años en varias provincias. "Hoy vemos una demanda en la necesidad de tener una cama para poder recuperar esa salud mental que el paciente ha perdido", señaló.
Sin embargo, remarcó que la internación psiquiátrica debe ser la última herramienta terapéutica y no la primera respuesta. "Primero instalamos un tratamiento ambulatorio, un acompañamiento familiar y un abordaje interdisciplinario", precisó. La idea es sostener al paciente en su entorno siempre que sea posible y recurrir a la internación solo cuando sea médicamente necesario.
La Estudiantina, un factor protector
En el marco del mes de prevención del suicidio, Corach destacó el papel de actividades sociales y recreativas como factores protectores para los adolescentes. Puso como ejemplo la Estudiantina, la tradicional celebración que moviliza a miles de jóvenes en Posadas.
"Misiones tiene el mes de la Estudiantina, una actividad que es preventiva y a la vez promociona salud mental", afirmó. Según explicó, la participación promueve el trabajo en equipo, el respeto por las normas y horarios, la responsabilidad y la construcción de vínculos entre pares.
"Eso es fundamental para un adolescente de 13 a 17 años que está aprendiendo que hay un límite, un orden y una función que tiene que cumplir. Hay contención y responsabilidad", destacó. Además, valoró que durante los ensayos los jóvenes pasen varias horas alejados de las pantallas y de otras situaciones potencialmente perjudiciales.
Fuente: Primera Edición