Misiones bajo agua: la advertencia que puede salvarte la vida durante la tormenta
El temporal ya descarga sobre Misiones y desde Salud Pública salieron a marcar los errores que más riesgo generan. Hay una recomendación puntual sobre los árboles que muchos ignoran y que puede costar caro.
Después de jornadas de calor y sol, el cielo misionero se abrió el miércoles y dio paso a un temporal que no tiene fecha de salida inmediata. Se esperan entre 80 y 150 milímetros de lluvia acumulada en la provincia, con ráfagas de viento fuerte que acompañan cada frente.
Frente a ese escenario, el Ministerio de Salud Pública de Misiones salió a recordar una batería de medidas de prevención para atravesar la tormenta con el menor riesgo posible, tanto antes de que descargue como una vez que el agua empiece a bajar.
Lo que hay que hacer antes de que llegue el temporal
La limpieza es la primera trinchera: canaletas, desagües y rejillas despejadas permiten que el agua escurra y no se acumule donde no debe. A eso se suma asegurar chapas, toldos, macetas y cualquier objeto que el viento pueda convertir en proyectil.
También conviene revisar techos, ventanas y puertas para anticipar filtraciones, y armar un kit básico con linterna, pilas, agua potable, medicamentos y los teléfonos cargados, pensando en eventuales cortes de energía. Los documentos importantes y los contactos de emergencia tienen que quedar a mano.
Otro punto que remarcan desde la cartera: no arrojar residuos en la vía pública, porque terminan tapando los desagües justo cuando más se los necesita. Y para quienes viven en zonas inundables, la recomendación es identificar de antemano un lugar seguro al que trasladarse si la situación lo exige.
Durante la tormenta: qué no hacer
Con las precipitaciones ya en curso, la indicación central es permanecer en lugares seguros y no salir si no es imprescindible. Alejarse de ventanas, árboles, postes, carteles y cualquier estructura que pueda caer es parte del mismo paquete de precauciones.
Uno de los consejos más enfáticos: no refugiarse debajo de árboles durante las descargas eléctricas. Tampoco hay que cruzar calles inundadas, arroyos, puentes cubiertos por el agua ni caminos anegados, ya sea a pie o en vehículo, ni tocar cables caídos o instalaciones eléctricas mojadas.
Si hay riesgo de que entre agua a la vivienda, corresponde desconectar los aparatos eléctricos, pero solo si esa maniobra puede hacerse con seguridad. Al circular, la premisa es extrema precaución, respetar los cortes y las indicaciones de las autoridades, y seguir los avisos meteorológicos oficiales junto con las recomendaciones de los organismos de emergencia.
Cuando el agua se va: la revisión que no conviene saltear
El temporal deja consecuencias que no siempre se ven a simple vista. Por eso, una vez que mejoren las condiciones, las autoridades piden verificar que no haya cables caídos, ramas inestables ni daños estructurales antes de salir o de ingresar a los sectores afectados.
No hay que manipular instalaciones eléctricas ni conectar equipos que hayan estado en contacto con el agua. También se recomienda evitar el contacto con agua de inundación, que puede estar contaminada, consumir agua segura y desechar los alimentos que hayan estado en contacto con agua contaminada o que no se hayan conservado de forma adecuada.
Eliminar el agua acumulada en recipientes y patios, cuando sea seguro hacerlo, ayuda a prevenir la proliferación de mosquitos. Si la vivienda sufrió daños, corresponde pedir una revisión técnica antes de volver a ocupar los sectores comprometidos. Y cualquier situación de riesgo debe comunicarse a las autoridades: no hay que regresar a zonas evacuadas hasta que se indique que es seguro.
¿Cuándo mejora?
El alivio tiene día estimado: se espera que las condiciones mejoren el próximo lunes, con cielo despejado, una máxima de 25 °C y una mínima de 19 °C. Hasta entonces, la precaución es la mejor compañía.
