¿Qué marca alcanzó el saltador misionero que se quedó con el oro y por qué esta edición es la última para uno de los atletas de Andresito?
La delegación misionera sigue haciendo ruido en los Juegos Nacionales Evita 2026 que se disputan en Mar del Plata. Hasta el balance de este miércoles, los representantes de la tierra colorada acumulaban 21 medallas: 15 de oro, tres de plata y tres de bronce, sumando las disciplinas convencionales y las adaptadas.
El recuento lo difundió Cristian Oliveira Schuster, enviado especial de PRIMERA EDICIÓN y de FM 89.3 Santa María de las Misiones, que sigue de cerca a la comitiva provincial.
El salto en alto que se quedó con la marca más alta
Una de las actuaciones más resonantes fue la de Braian De Olivera, nacido en Colonia Alberdi y formado en la escuela de atletismo de Oberá. Se quedó con el primer puesto del salto en alto al superar los 1,65 metros y seguir subiendo hasta dejar la marca en 1,78 metros.
El atleta fue por más: intentó cruzar los 1,81 metros, aunque ese último salto no llegó a completarlo. Aun así, el oro ya estaba asegurado.
Otro obereño, Axel Nimeth, sumó plata en salto triple con un registro de 12,41 metros. En tanto, Lautaro Viñas, de Posadas, finalizó cuarto en lanzamiento de martillo con 36,97 metros, y Guadalupe Kelm, de Oberá, quedó en la misma posición en salto en alto tras marcar 1,45 metros.
Cuatro podios más desde la pileta
La natación adaptada aportó una nueva tanda de medallas para la provincia. Paloma Gamarra, de Posadas, se colgó el oro en los 25 metros espalda, igual que Tomás Kraus, también de la capital, que ganó en los 25 metros espalda de la categoría visual B12.
El obereño Bautista Finke obtuvo la plata en la categoría funcional S14, destinada a deportistas con discapacidad intelectual. Su coterráneo Ulises Amarilla se llevó el bronce en la S8, vinculada con discapacidad motriz.
La jornada también tuvo un debut: Emma Milagros Acosta, de Posadas, compitió por primera vez en los Juegos Nacionales Evita. A estos logros se suman los que ya habían conseguido Luana Vázquez y Braian Lopes en atletismo adaptado, más otras preseas del resto de la delegación.
En el repaso del medallero, Oliveira Schuster mencionó además las actuaciones de Diana Solís, Fernando Pereyra, Thiago Laphitz, Lucía Antolichi y Alan Moraez, entre otros deportistas que engrosaron la cosecha provincial.
Alan Moraez: oro y una despedida especial
El enviado especial compartió parte de la jornada con Alan Moraez, atleta de Andresito que ganó el oro en atletismo adaptado, y con su profesor Aníbal, que lo acompaña en las competencias. La charla se dio mientras el deportista jugaba a las cartas con otros integrantes de la delegación, una postal del clima de convivencia que se vive lejos de las pistas.
“Muy linda experiencia, todo. Hace mucho tiempo que vengo compitiendo y me gusta porque es el mundo del deporte”, contó Alan, que agradeció el acompañamiento de su entrenador y de quienes lo ayudaron a prepararse.
Para el joven, esta participación tiene un valor extra: representa su despedida de los Juegos Evita. Su entrenador remarcó que la competencia ofrece oportunidades que exceden la medalla. Para los chicos de localidades alejadas, viajar a Mar del Plata implica conocer otros lugares, compartir vivencias y hacer amistades con deportistas de otras provincias.
El profesor también repasó el camino que deben recorrer los atletas para llegar a la instancia nacional: entrenamientos, competencias clasificatorias y el respaldo de las familias. En el caso de Alan, ese recorrido tendrá un cierre con sabor a oro.
Un cumpleaños sorpresa en el comedor de la delegación
La convivencia dejó momentos emotivos fuera de la competencia. Uno de ellos fue el festejo sorpresa por los 18 años de Nabila Bencivenga, integrante del equipo misionero de goalball, que compartió la celebración con sus compañeros en el comedor de la delegación.
Entre partidas de cartas, comidas compartidas y encuentros con representantes de otras provincias, los jóvenes encuentran espacios de integración que van más allá de las disciplinas que practican. Los logros también se viven en grupo: cada regreso al hotel después de competir es una ocasión para compartir resultados, reconocer el esfuerzo ajeno y festejar las medallas.
La lluvia obligó a reprogramar
El miércoles en Mar del Plata amaneció pasado por agua. Según relató Oliveira Schuster, la posibilidad de tormentas eléctricas obligó a suspender o postergar preventivamente algunas actividades, sobre todo las previstas en sectores de playa.
Los organizadores empezaron a reprogramar competencias para el jueves y el viernes, aunque los pronósticos también anticipaban lluvias para esa última jornada. La delegación misionera, mientras tanto, mantiene la expectativa de seguir sumando resultados, con actividades previstas hasta el sábado 7 de noviembre.
Con 21 medallas contabilizadas hasta el reporte del miércoles, los deportistas de la tierra colorada transitan una nueva edición de los Juegos Evita en la que los podios conviven con experiencias personales, amistades y oportunidades que muchos jóvenes difícilmente podrían alcanzar fuera del deporte.