Misiles y drones iraníes contra bases de EE.UU.: la respuesta que nadie esperaba
Irán lanzó misiles y drones contra bases de EE.UU. en tres países. ¿Qué pasó en cada una? Los detalles del ataque que sacude Medio Oriente.
Teherán lanzó un ataque coordinado contra instalaciones militares estadounidenses en tres países. La tensión en Medio Oriente explotó: Irán atacó con misiles y drones las bases de EE.UU. en Jordania, Kuwait y Bahréin, en represalia por los bombardeos ordenados por Donald Trump.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) confirmó la ofensiva y advirtió que podría intensificarse si continúan las agresiones. El conflicto escaló después de que Washington atacara en el estrecho de Ormuz, tras el derribo de un helicóptero Apache.
¿Qué pasó en cada base?
Según los Guardianes, uno de los blancos principales fue la base de la 5ª Flota en Baréin. Allí, drones impactaron contra la flota a las 02:30 hora local. En Jordania, las fuerzas iraníes destruyeron “cuatro objetivos importantes”, entre ellos cazas F35 y el centro de mando en Azraq. En Kuwait, los sistemas de defensa aérea interceptaron “objetivos hostiles”, según el Ejército kuwaití.
El CGRI también denunció que Estados Unidos atacó “bajo falsos pretextos” puntos en Jask, Sirik y Qeshm, dañando una torre de telecomunicaciones y destruyendo dos tanques de agua. “20.000 habitantes se quedaron sin agua potable con temperaturas de hasta 50°C”, declaró un responsable local.
La advertencia de Trump y la respuesta de Irán
Donald Trump responsabilizó a Teherán por el derribo del helicóptero y ordenó bombardeos. “Estados Unidos debe responder”, escribió. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, contraatacó: “Abandonen nuestra región si desean estar a salvo”. Y agregó: “No dejaremos sin respuesta ningún ataque”.
El portavoz de la cancillería, Esmail Baqai, criticó a Washington por dañar el proceso diplomático con “mensajes contradictorios” y “violaciones del alto el fuego” vigente desde el 8 de abril.
Economía global en jaque
La escalada puso en riesgo la tregua de dos meses, ya debilitada por intercambios de fuego entre Irán e Israel. Desde el 28 de febrero, los precios de la energía y los alimentos se dispararon. Las negociaciones para un acuerdo permanente no avanzan, mientras Israel intensifica su campaña en Líbano contra Hezbollah.
La región está en máxima alerta. El mundo sigue cada movimiento, temiendo una guerra abierta.

