Miriam Gambarte se convirtió en Campeona Nacional de Ultramaratón
La atleta de Monteros, que había ganado el título de 12 horas en 2024, repitió la hazaña en la exigente modalidad de 24 horas. Con un ritmo demoledor, demostró por qué es la mejor del país en su categoría Monteros vuelve a gritar campeón. Miriam Gambarte se consagró Campeona Argentina de Ultramaratón de su categoría, […]
La atleta de Monteros, que había ganado el título de 12 horas en 2024, repitió la hazaña en la exigente modalidad de 24 horas. Con un ritmo demoledor, demostró por qué es la mejor del país en su categoría
Monteros vuelve a gritar campeón. Miriam Gambarte se consagró Campeona Argentina de Ultramaratón de su categoría, tras conquistar el título en la modalidad de 24 horas. La atleta tucumana ya había hecho historia en 2024, cuando ganó el campeonato de 12 horas, y ahora lo reconfirma con un ascenso meteórico.
La corona la obtuvo tras un campeonato de tres fechas que exigió lo máximo. El camino al título arrancó en marzo, en San Pedro, donde corrió 151,72 kilómetros; siguió en julio, en Formosa, con 168,11 kilómetros, y terminó este 14 de septiembre en La Pampa, con 162,6 kilómetros más. Una verdadera máquina de sumar kilómetros.
Con una ventaja de más de 90 kilómetros sobre su inmediata perseguidora, Miriam acumuló un total de 324,83 kilómetros. Un número que refleja no solo su talento, sino su increíble constancia y la regularidad con la que compitió, con una exigencia altísima para cualquier deportista.
Su temple quedó a la vista de todos en Formosa, donde corrió sin equipo de asistencia. Tuvo que gestionar sola la hidratación y nutrición, demostrando una capacidad de autogestión increíble. Detrás de todo ese esfuerzo, hay una preparación integral que incluye running, funcional, fuerza y una nutrición de élite.
Pero su éxito no es solo propio. Detrás de la campeona está su esposo y entrenador, Leonardo Aráoz, una pieza fundamental en su carrera. Juntos, forman un equipo que entiende que la humildad y el trabajo duro son el motor para dejar que los kilómetros hablen por ellos.
Hoy, Monteros y todo Tucumán celebran a una atleta que, sin estridencias, se ganó el respeto de todos. Con un corazón gigante, Miriam se convirtió en un ejemplo de lo que significa no rendirse.