Mini buñuelos de brócoli: la receta fácil que resuelve una comida en minutos
¿Buscás una receta práctica y saludable? Estos mini buñuelos de brócoli se preparan en minutos y son ideales para cualquier comida. Descubrí el paso a paso y el secreto para que queden crocantes.
¿Cansado de comer brócoli hervido sin gracia? Hay una forma sencilla de transformarlo en una opción crocante y sabrosa que conquista a grandes y chicos. Se trata de los mini buñuelos, una preparación que se hace en pocos minutos y con ingredientes que seguro tenés en casa.
Dorados por fuera y tiernos por dentro, estos buñuelos son la excusa perfecta para sumar verduras a la mesa sin que nadie se queje. Ideales como entrada, guarnición o para una picada con amigos, también son una manera práctica de aprovechar ese brócoli que quedó olvidado en la heladera.
Qué necesitás para la receta
La lista es corta y accesible: un brócoli mediano, dos huevos, media taza de harina, media taza de queso rallado, un diente de ajo picado o rallado, sal y pimienta a gusto. Si querés darle un toque especial, podés sumar una pizca de nuez moscada. Para cocinar, alcanza con un poco de aceite.
El paso a paso para que salgan perfectos
Primero, lavá bien el brócoli y separalo en ramilletes pequeños. Cocinarlo al vapor o en agua hirviendo unos minutos, hasta que esté tierno pero firme. Después, escurrí muy bien y deja enfriar unos minutos. Picarlo finamente con cuchillo o aplastarlo con tenedor, pero sin llegar a puré: dejar algunos trocitos ayuda a lograr mejor textura.
En un bol, mezclá el brócoli con los huevos, el queso, el ajo, la sal, la pimienta y la nuez moscada si la usás. Incorporá la harina de a poco y mezclá hasta tener una preparación húmeda pero consistente, que se pueda tomar con cuchara.
El secreto para que queden dorados y crocantes
Calentá una sartén con un poco de aceite y colocá cucharaditas de la mezcla, formando mini buñuelos. Cociná unos 2 o 3 minutos por lado hasta que estén bien dorados, y luego pasalos a papel absorbente.
Si preferís evitar la fritura, también podés hacerlos al horno: disponé porciones sobre una placa aceitada y cociná a 200 °C entre 15 y 20 minutos, dándolos vuelta a mitad de cocción.
Con qué acompañarlos
Quedan riquísimos con una salsa de yogur y limón, queso crema condimentado, mayonesa de ajo o una salsa de tomate casera. Se pueden comer recién hechos, bien crocantes, o guardarlos en la heladera y recalentarlos antes de servir.
Tip extra: para más sabor, sumá a la mezcla cubitos de mozzarella, cebolla picada, perejil o un toque de pimentón.
¿Te animás a probarlos? Contanos en los comentarios cómo te quedaron.