Minería en San Juan: cómo impacta en el bolsillo el avance de Vicuña, Filo Sur y Lunahuasi
Los proyectos mineros Vicuña, Filo Sur y Lunahuasi avanzan con nuevos protocolos en la frontera con Chile. Qué beneficios prometen para la economía local y qué falta para que empiecen a sentirse.
Los proyectos mineros Vicuña, Filo Sur y Lunahuasi avanzan con nuevos protocolos dentro del tratado binacional con Chile, un marco que promete agilizar la operación en la frontera y que, según las autoridades, traerá beneficios económicos para la región. La medida, confirmada esta semana, busca consolidar a San Juan como un polo estratégico en la producción de cobre.
El tratado binacional permite que cada proyecto minero genere sus propias reglas de operación en la zona limítrofe. Una de las principales ventajas es la circulación de trabajadores sin trámites migratorios cada vez que cruzan la frontera. Así, un operario que trabaja en perforaciones en el sector chileno de Filo del Sol puede pasar al campamento argentino con menos burocracia.
Los tres proyectos debieron acordar con las autoridades de ambos países cuáles serán esas reglas particulares. En el caso de Vicuña, se unificaron y modificaron los protocolos que ya existían para Josemaría y Filo del Sol.
Qué implica cada proyecto
La aprobación de los nuevos protocolos permite coordinar la operación de activos de alto valor en la frontera:
Proyecto Vicuña: integra el yacimiento Josemaría (San Juan, Argentina), Tamberías (Chile) y el depósito Filo del Sol, compartido a ambos lados de la frontera.
Proyecto NexoAndino: comprende el yacimiento Lunahuasi (San Juan, Argentina) y Los Helados (Chile).
Proyecto Filo Sur: consolida y unifica los trabajos de exploración dentro del Distrito Vicuña.
La mirada oficial
El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, destacó la importancia estratégica del avance: "Argentina formará parte de la región que generará más de la mitad del cobre del mundo. Tengo claro que, de acá a 10 años, tiene que haber maximizado la oportunidad que tiene en el cobre; eso es lo que realmente va a dar vuelta la página, y es un imperativo que tenemos que cumplir. Para ello, el Tratado es una herramienta que facilita el desarrollo de los proyectos ubicados en la frontera y genera mejores condiciones para su puesta en marcha".
Un ciclo histórico de inversiones
La reactivación de estas herramientas de integración bilateral se da en un momento clave para el sector minero argentino, con el mayor ciclo de inversiones cupríferas de la historia reciente. Ese flujo de capitales incluye USD 22.000 millones aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Para la Argentina, la articulación de estas normativas con Chile no solo consolida su perfil como proveedor de minerales críticos, sino que impulsará el desarrollo de infraestructura, la integración de proveedores locales, la generación de empleo calificado y el crecimiento económico sustentable para toda la región.