Mineiro ganaba la serie por tres goles, pero en Montevideo vivió un final de infarto

El equipo brasileño tenía tres goles de ventaja y parecía tener la clasificación en el bolsillo. En Montevideo, un diluvio, un penal que no fue y una expulsión inesperada lo dejaron al borde de la eliminación: lo que pasó en los últimos minutos cambió todos los planes para la final.

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Mineiro ganaba la serie por tres goles, pero en Montevideo vivió un final de infarto
Mineiro ganaba la serie por tres goles, pero en Montevideo vivió un final de infarto

La clasificación parecía un trámite. Sin embargo, Atlético Mineiro terminó pidiendo la hora en el Centenario: cayó 2-0 ante Montevideo City Torque bajo un diluvio y avanzó a la final de la Copa Sudamericana por el 3-2 global, donde lo espera Boca.

El conjunto brasileño, dirigido por Eduardo Domínguez, había construido una ventaja de tres goles en la ida con tantos de Reinier, Bernard y Thiago Borbas. Ese colchón le permitió viajar a Uruguay con margen de sobra, aunque el desarrollo del partido lo obligó a sufrir hasta el último suspiro.

Un Torque decidido y un Mineiro replegado

En las tribunas del Centenario había apenas un puñado de hinchas visitantes, y el escenario parecía enorme para el público local. Aun así, los dirigidos por Marcelo Méndez salieron convencidos de que la remontada era posible y se adueñaron del protagonismo desde el arranque.

En el primer tiempo el conjunto uruguayo acumuló 15 remates, cuatro de ellos al arco, contra apenas tres intentos de su rival, dos entre los tres palos. Gabriel Delfim se convirtió en una de las figuras del Galo bajo los tres palos, aunque también tuvo un momento de riesgo: demoró en controlar una pelota y estuvo cerca de regalarle el gol a Salomón Rodríguez.

Mineiro, replegado cerca de su área, apostaba a resistir y a aprovechar los espacios que dejaba el equipo uruguayo. La jerarquía individual de sus futbolistas alimentaba la sensación de que cualquier contraataque podía resolver la historia, pese a las dificultades para sostener la posesión.

El travesaño, Lyanco y un clima cada vez más caliente

El segundo tiempo arrancó con la misma tónica y sin que la lluvia diera tregua. Tras un error de Mineiro en la salida, Esteban Obregón recuperó la pelota y ensayó una definición por encima del arquero desde lejos del área, pero Lyanco apareció sobre la línea y despejó de cabeza cuando la pelota estaba a punto de entrar.

A los 51 minutos llegó una de las chances más claras del visitante: después de una buena combinación para cerrar un contraataque, Reinier, exjugador del Real Madrid, sacó un potente remate que se estrelló contra el travesaño. Era la muestra de lo que pretendía Mineiro: aguantar los avances del rival y lastimar con transiciones rápidas.

Con el correr de los minutos, la falta de eficacia empezó a pesarles a los uruguayos. Mineiro logró equilibrar el trámite y alejar por momentos el peligro de su arco, aunque el encuentro ganó tensión. A los 72 minutos hubo una discusión entre futbolistas de ambos conjuntos durante un córner. El árbitro chileno Cristián Garay no mostró tarjetas en esa secuencia, pero el clima quedó cada vez más caliente.

La expulsión que complica la final

Tres minutos después, el equipo brasileño sufrió un golpe con consecuencias para el partido decisivo. Alan Franco recibió la segunda tarjeta amarilla por una falta evitable sobre Diogo Guzmán y dejó a Mineiro con diez jugadores. El lateral derecho ecuatoriano había sido amonestado apenas 16 minutos antes y, por la expulsión, se perderá la final ante Boca.

Con superioridad numérica, Montevideo City volvió a empujar, aunque sin demasiada claridad. A los 88 minutos encontró el premio a su insistencia: un centro al área derivó en una chilena de Juan Quintana y el defensor argentino Kevin Silva apareció para empujar la pelota a la red. El descuento en el marcador global abrió un cierre que hasta entonces parecía controlado para los visitantes.

Y todavía quedaba una emoción más. A los 93 minutos, un córner ejecutado por Gonzalo Montes encontró la cabeza del experimentado capitán Gary Kagelmacher, de 38 años, que conectó un remate preciso al ángulo. El 2-0 desató la ilusión de los uruguayos, que quedaron a un gol de forzar los penales cuando el partido ya estaba en tiempo de descuento.

No hubo tiempo para completar la remontada. Montevideo City se despidió con una victoria que le permitió cerrar dignamente la serie y recibió el aplauso de su público. Mineiro, en cambio, terminó con alivio una noche que se complicó más de lo previsto: el 3-2 global le alcanzó para avanzar a la definición continental.

Boca, el rival de la final

Boca y Mineiro volverán a cruzarse después de la polémica serie de octavos de final de la Copa Libertadores de 2021, que terminó con un escandaloso episodio fuera de la cancha. El conjunto argentino llega a esta instancia después de eliminar a Vasco da Gama en el Maracaná, donde ganó ayer por la noche y revirtió la eliminatoria para imponerse por 3-2 en el resultado global.

La final de la Copa Sudamericana se disputará el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, de Barranquilla. Allí, Boca buscará el título frente a un Mineiro que hizo valer su ventaja, pero que llegará al partido decisivo sin un habitual titular después de una clasificación mucho más trabajosa de lo que anticipaba el resultado de la ida.

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