Miles marcharon en Santa Rosa contra Milei: la bronca que ya no se calla
Se juntaron en la Plaza San Martín y marcharon hasta el Centro Cívico. Lo que decía el documento que leyeron al final, en un tramo que casi nadie esperaba.
Agrupaciones políticas, gremiales y sociales, junto a vecinos autoconvocados, se movilizaron este viernes por el centro de Santa Rosa en el marco de la "Marcha de la Bronca", una protesta que se replicó en todo el país contra la gestión de Javier Milei.
La cita fue a las 18 en la Plaza San Martín. Desde ahí, la columna avanzó por avenida San Martín hasta la rotonda del Centro Cívico, donde se leyó un documento conjunto que resume los reclamos.
La convocatoria reunió a espacios muy diversos: desde el Frente de Izquierda Unidad y el Comité de Apoyo a Myriam Bregman hasta Bibliotecas en Lucha y la agrupación socioambiental Chakra Raíz. Esa heterogeneidad fue, según los organizadores, la muestra del carácter transversal del reclamo: deterioro salarial, recortes en salud y educación, aumento del endeudamiento y precarización de la vida cotidiana en los barrios populares.
¿Qué dice el documento que se leyó en la plaza?
El texto lleva la adhesión de ATE La Pampa, ADU, SiTraJ, UTELPA, Corriente Clasista y Combativa La Pampa, CEPA, La Mayo, la Coordinadora de Jubilados y Pensionados de La Pampa, PTP PCR, Multisectorial 24 E, el Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos, el Partido Comunista, el Centro Pampeano de Estudios Sociales y Políticos, la Asociación Pampeana de Escritores, Mujeres por la Solidaridad y el Foro Pampeano por el Derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito.
En el escrito, las organizaciones sostienen que las políticas económicas del gobierno libertario "deterioró las condiciones de vida de amplios sectores" y plantean la necesidad de "construir una unidad" como "una herramienta permanente de organización".
A mil días de la gestión de La Libertad Avanza, afirman que están "nuevamente en las calles porque la realidad que vivimos no puede ser naturalizada ni silenciada". Y agregan: "Son mil días de un programa que deterioró las condiciones de vida de amplios sectores de nuestro pueblo, mientras concentra recursos y beneficios en los sectores económicos más poderosos".
El documento también apunta que "la bronca crece en cada rincón de nuestra Argentina, porque este gobierno no se aguanta más". Menciona las luchas de trabajadores ocupados, desocupados y precarizados, jubilados, estatales y docentes; del campesinado pobre y medio; de comunidades originarias, estudiantes, profesionales, familiares de personas con discapacidad, el movimiento de mujeres y diversidades, artistas, científicos y comerciantes.
Reforma laboral, despidos y deudas: los ejes del reclamo
Las organizaciones describen un presente con empresas y comercios que "cierran todos los días y dejan miles sin trabajo", y con "una reforma laboral que ataca los derechos y la organización obrera". Apuntan a la flexibilización y la superexplotación, a los miles que changuean o trabajan de repartidores para sobrevivir, y al impacto de la apertura importadora sobre campesinos y comunidades originarias.
También señalan el avance de los desalojos por "la ambición de grandes terratenientes y magnates extranjeros" y el endeudamiento de las familias para pagar comida, remedios o alquileres. "Somos cada día más los que no podemos pagar esos créditos", lamentaron.
En otro tramo, advierten que el gobierno "quiere constituir un 'Consejo de Seguridad Nacional' integrado por Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía para avanzar en la represión y el espionaje", y denuncian concesiones y entrega de patrimonio a empresas inglesas en minería y otros sectores. "¿Dónde está el oro de la Argentina?", se preguntan.
La apuesta: convertir la bronca en organización
Para los convocantes, el desafío no pasa solo por sostener cada lucha, sino por encontrar la forma de hacerlas confluir. "Necesitamos construir una unidad que no sea solamente la unidad de una marcha, sino una herramienta permanente de organización", plantean, y piden una instancia capaz de vincular conflictos, poner demandas en común y superar la fragmentación.
El texto remarca que la organización popular no puede esperar el calendario electoral: "Los problemas que atraviesan a nuestro pueblo suceden ahora". Y enumera: "Las familias tienen que pagar sus alquileres ahora; los trabajadores necesitan salarios dignos ahora; los jubilados necesitan medicamentos ahora; las universidades necesitan presupuesto ahora".
Por eso, definen la Marcha de la Bronca como algo más que una expresión de descontento: "Es también un espacio para encontrarnos y reconocernos en las luchas que cada sector viene sosteniendo". Y cierran: "La bronca que existe en los barrios, en los lugares de trabajo, en las universidades, en las escuelas, en los hospitales y en cada territorio tiene que convertirse en organización y en capacidad colectiva de intervenir sobre la realidad".
"Frente a un proyecto que avanza de manera integral" se necesita "una respuesta que también sea integral", sostiene el documento, que llama a reconstruir una idea simple: "ninguna lucha está separada de las demás cuando lo que está en juego son las condiciones de vida de nuestro pueblo".
El cierre del texto deja una definición política: "Por eso seguimos en las calles. Por el salario, por el trabajo, por las jubilaciones, por la educación y la salud públicas, por nuestras universidades, por la producción nacional, por nuestros derechos y por una sociedad en la que la riqueza y las decisiones estén al servicio de las mayorías. La bronca existe. La tarea es convertirla en organización, unidad y lucha".