Milei y la moral como política de Estado: el discurso que encendió el debate
El presidente Milei defendió la moral como política de Estado y despertó elogios y críticas. Un columnista sanjuanino analiza el discurso y lo compara con la crisis de valores actual.
El presidente Javier Milei defendió la "moral como política de Estado" ante alumnos de un colegio secundario de Buenos Aires, en un discurso que combinó referencias religiosas, críticas al populismo y la lectura del epílogo de su próximo libro.
Durante el encuentro, Milei afirmó que "hacer lo correcto trae buenos beneficios" y, en tono proselitista, sostuvo que "al populismo se le gana haciendo las cosas bien". También alertó sobre las presiones para moderar el rumbo: "En los últimos días, meses, hemos tenido cierta presión para modificar el rumbo y ser más laxos. No estamos dispuestos a negociar nuestros valores éticos y morales", dijo.
El mandatario dedicó más de la mitad de su alocución a leer el epílogo de su libro "La moral como política de Estado", donde vincula el capitalismo con un designio divino. "El capitalismo es el sistema que Dios preparó a través de la ley, para que después de la caída el trabajo continuara. No lo inventó el hombre; el hombre lo descubrió al obedecer", expresó.
Las declaraciones generaron reacciones encontradas. Sectores políticos y culturales criticaron la reivindicación de las raíces judeocristianas como norma de vida, mientras que otros valoraron el énfasis en la ética y la moral.
La mirada de un columnista sanjuanino
El periodista Orlando Navarro, autor de la columna, reflexionó sobre el discurso presidencial y lo vinculó con la crisis de valores actual. Navarro recordó a su amigo Jacinto Laciar, fallecido hace meses, quien "rezaba todas las mañanas" y "apelaba a los designios del cielo para proteger nuestras vidas, familias, trabajos y amigos".
Para Navarro, la propuesta de Milei de "poner la Palabra sobre todas las cosas" es "inédita" y merece un aplauso, aunque cuestionó la idea de que Dios haya preparado el camino para el capitalismo. "Esa idea económica, a la cual adhiero como la más apropiada entre las existentes, creó también, por obra del hombre, una doble categoría entre explotados y explotadores, que el Creador detesta", escribió.
El columnista también citó al filósofo Friedrich Nietzsche, quien proclamó que "Dios ha muerto" para referirse a la pérdida de valores. "Al haber muerto Dios, el pecado no existe. No hay infierno ni paraíso y cada uno construye su propia moral", señaló.
Finalmente, Navarro defendió la promoción de valores como "la honradez, la probidad, la nobleza y la solidaridad" y llamó a dejar un legado a los hijos que lleve "al triunfo del bien sobre el mal".