Milei sumó a seis bandas a la lista negra del terrorismo: el nombre que descolocó a todos
El Gobierno metió a seis bandas latinoamericanas en la lista de organizaciones terroristas. Entre los nombres aparecen dos gigantes del narcotráfico mexicano y una guerrilla colombiana que complica el tablero regional. ¿Qué cambia ahora?
La Oficina del Presidente anunció anoche que el Gobierno incorporó a seis organizaciones criminales latinoamericanas al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). La medida quedó formalizada en el Boletín Oficial durante la madrugada de este jueves mediante la Resolución Conjunta 5/2026.
Entre los grupos alcanzados aparecen dos pesos pesados del narcotráfico mexicano: el Cártel de Sinaloa y La Nueva Familia Michoacana. También fueron incluidos los colombianos FARC-EP y ELN, y el ecuatoriano Los Tiguerones.
La decisión se adoptó en coordinación entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), según informó el Ejecutivo.
El mensaje de Milei
El presidente Javier Milei reafirmó "el compromiso indeclinable con la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado transnacional". Además, sostuvo la "convicción de identificar y combatir hasta las últimas consecuencias a aquellas organizaciones que emplean la violencia, la extorsión y el terror como herramientas de acción criminal".
El contexto: la unidad de EE.UU. que ya opera en el país
La medida se conoció después de que a comienzos de octubre Estados Unidos instalara en la Argentina una unidad regional de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), con el objetivo de reforzar las acciones contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Esa iniciativa contempla un financiamiento superior a los 13 millones de dólares para proyectos de cooperación y seguridad en el país y en otros puntos de la región. En la presentación participaron la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y Terry Cole, director de la Administración de Control de Drogas estadounidense (DEA).
Una por una: las seis organizaciones alcanzadas
Cártel de Sinaloa: una de las principales estructuras del narcotráfico mexicano. Según la descripción difundida por el Gobierno, se trata de una "organización transnacional involucrada en el tráfico de drogas, el contrabando, los secuestros extorsivos y otras actividades delictivas". Ya había sido designada como organización terrorista por Estados Unidos.
La Nueva Familia Michoacana: otra organización criminal mexicana a la que el Ejecutivo vincula con el tráfico internacional de estupefacientes y la minería ilegal.
FARC-EP y ELN: las dos organizaciones guerrilleras colombianas fueron caracterizadas por el Gobierno por su trayectoria insurgente y su vinculación con corrientes ideológicas de extrema izquierda.
Los Tiguerones: "un cártel de origen ecuatoriano que se especializa en actividades de narcotráfico y sicariato, siendo una de las organizaciones criminales más violentas de la región", según la descripción oficial. Este grupo se dividió de Los Choneros en 2020, junto con Los Chone Killers, agrupación que también fue designada como organización terrorista en agosto de este año por la República Argentina.