Milei se abrazó a Trump por Malvinas, pero una jugada de EE.UU. lo dejó en offside
Milei se subió a la bandera de Malvinas y hasta denunció a las petroleras del proyecto Sea Lion. Pero cuando Trump movió su ficha, la Cancillería se abstuvo en la ONU y ahora duda sobre el futuro del Comité de Descolonización. Qué respondió el vocero.
La Cancillería argentina se abstuvo en una votación de la ONU contra el colonialismo y ahora analiza qué postura tomar frente a una propuesta del Departamento de Estado que podría dejar sin efecto el Comité de Descolonización, el foro donde el país presenta cada año su reclamo por las islas.
El giro de Javier Milei en materia de Malvinas fue veloz. De simpatizante declarado de Margaret Thatcher pasó a encabezar el reclamo de soberanía sobre el archipiélago, con una causa ante la justicia internacional y denuncias contra las empresas que participan del proyecto petrolero Sea Lion, en la cuenca de Malvinas. Ese viraje tuvo un disparador: una declaración de Donald Trump sobre la posibilidad de revisar el histórico respaldo de Estados Unidos al Reino Unido en el tema.
Sin embargo, la alineación incondicional con Washington comenzó a jugarle en contra a esa misma bandera que el gobierno levantó con entusiasmo.
La abstención que encendió las alarmas
La semana pasada, la Cancillería que conduce Pablo Quirno se abstuvo en una votación de la ONU contra el colonialismo. La decisión no pasó desapercibida y ahora el Ejecutivo enfrenta un nuevo dilema: qué hacer ante la propuesta del Departamento de Estado de eliminar el Comité de Descolonización, el ámbito al que la Argentina acude todos los años para presentar su reclamo contra el Reino Unido.
Consultado sobre el tema, el vocero presidencial Adrián Ravier respondió con una fórmula breve: “Está bajo análisis”.
A esa incomodidad se sumó otro frente: la postergación del tratamiento de la ley de Defensa de la Soberanía Nacional, una iniciativa sobre la que también habría presiones del trumpismo, según el artículo.
De la provocación al desaire
Especialistas en temas internacionales señalaron en su momento que aquella frase de Trump sonaba más a una provocación para forzar al primer ministro británico, Andy Burnham, a negociar que a una revisión real de su posición sobre Malvinas.
Luego hubo una reunión entre el jefe de la Casa Blanca y el premier británico. Más tarde se supo que el Reino Unido había desistido de devolver el archipiélago de Chagos a Mauricio. En la isla de Diego García, Estados Unidos tiene una base militar de ubicación estratégica en el océano Índico, que utiliza para reabastecer sus operaciones contra Irán.
Desde entonces no hubo nuevas señales de un posible respaldo estadounidense al reclamo argentino. Pero el gobierno de Milei ya había tomado la bandera y siguió adelante con una serie de iniciativas contra la explotación de los recursos de las islas.