Milei quiere a León XIV en Argentina, pero chocan fuerte por la inteligencia artificial
¿Pensabas que la visita de León XIV era solo protocolo? Detrás de la invitación de Milei se esconde una grieta ideológica monumental sobre el futuro de la inteligencia artificial.
Javier Milei insiste con traer al papa León XIV al país, pero hay un tema que los divide como un abismo: la regulación de la inteligencia artificial. Mientras el presidente libertario apuesta por un desarrollo sin ataduras estatales, el pontífice acaba de publicar una encíclica que pide justo lo contrario.
El canciller Pablo Quirno ya le entregó en mano la invitación formal al Vaticano hace un par de meses, y el propio Milei se animó a tuitear que la visita se concretaría antes de fin de año. Un anuncio que, según fuentes vaticanas, tomó por sorpresa a la Secretaría de Estado, la única autorizada para confirmar viajes papales.
¿Qué dice la encíclica de León XIV sobre la IA?
En su primera encíclica, Magnifica Humanitas, León XIV dedica varios párrafos a la inteligencia artificial. “Es necesario adoptar instrumentos normativos adecuados, capaces de salvaguardar la justicia y de contener los efectos distorsionados del poder tecnológico”, sostiene. Sin embargo, aclara que “la cuestión no se limita a la regulación”, sino que abarca también la educación y otros aspectos.
El papa reconoce los beneficios de la tecnología, pero alerta sobre los riesgos: “La tecnología puede curar, conectar, educar, cuidar la Casa Común, pero también puede dividir, descartar, generar nuevas injusticias. En abstracto, en sí misma, no es una solución a los problemas de la humanidad, como tampoco es en sí misma un mal, pero no es neutral”.
Justo después de que se conociera la encíclica, Milei publicó un artículo en el Financial Times donde defiende su postura contraria a cualquier regulación. Allí expresa su “compromiso” de no regular la IA “para que pueda desarrollarse libremente, sin la mano mortal de una regulación prematura y mal comprendida”.
Peter Thiel, el polémico aliado de Milei
El presidente no solo choca con el Vaticano en este punto, sino que además se alinea con el empresario tecnológico Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, quien se radicó temporalmente en Argentina y fue recibido con bombos y platillos en la Casa Rosada. Thiel, autodefinido como cristiano, aplica la figura del Anticristo a personas e instituciones que, según él, favorecen una gobernanza mundial o promueven medidas que afectan la libertad y el progreso tecnológico, como las acciones contra el cambio climático.
En conferencias privadas, Thiel habría sugerido que León XIV podría ser una manifestación del Anticristo. Una tensión ideológica que se suma a la ya existente por la Doctrina Social de la Iglesia y el rol del Estado, y que ahora se extiende al transhumanismo y la regulación de la IA.
El dilema de regular a los gigantes tecnológicos
León XIV señala que hoy los principales motores del desarrollo tecnológico son actores privados transnacionales, con recursos superiores a los de muchos gobiernos. “El poder tecnológico adquiere así un rostro inédito, predominantemente ‘privado’, y por ello aún más difícil de discernir, gobernar y orientar hacia el bien común”, subraya en la encíclica.
En la presentación del documento, el canadiense Chris Olaf, cofundador de Anthropic, celebró la postura del papa. Olaf se negó a prestar servicios al ministerio de Defensa de EE.UU. por el uso de su tecnología en armas autónomas y vigilancia masiva. “Si queremos que esta tecnología salga bien es enormemente importante que existan personas que estén prestando mucha atención, que estén dispuestas a ser nuestros críticos sinceros y reflexivos”, afirmó.
Mientras tanto, Milei insiste en que quiere a León XIV en el país. ¿Será por cálculo político o porque las fuerzas del cielo están por encima de todo?