Milei prepara anuncio por Malvinas, pero los ex combatientes ya denunciaron la explotación petrolera en las islas
Mientras el Presidente se prepara para una cadena nacional, un grupo de abogados y ex combatientes fue a la Justicia por el proyecto Sea Lion. La presentación dejó al descubierto una inacción que sorprende.
El presidente Javier Milei anunció para el jueves una cadena nacional para hablar de Malvinas, un tema que hasta hace poco su gobierno mantenía congelado en los foros internacionales. El repentino interés surgió tras unas declaraciones de Donald Trump, que dejó abierta la posibilidad de revisar el respaldo de Estados Unidos a la ocupación británica de las islas.
Sin embargo, quienes dieron un paso concreto fueron la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas y el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM), que presentaron una acción ante la Justicia Federal de Tierra del Fuego para frenar el proyecto petrolero Sea Lion. “El Gobierno no hizo nada y podría hacer muchas cosas”, sostuvo Enrique Viale, integrante de la organización de abogados ambientalistas.
Milei es admirador de Margaret Thatcher y llegó a tener una foto suya en el despacho presidencial. El renacer del sentimiento nacional que produjo el partido contra Inglaterra en el Mundial y la bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” que agitaron los jugadores encontraron al Gobierno muy mal parado. El Presidente, incluso, cuestionó su actitud.
Dos episodios que evidencian el lugar marginal de Malvinas
El buque de guerra británico HMS Medway navegó por aguas argentinas sin informar previamente a las autoridades, lo que provocó el repudio del gobierno de Tierra del Fuego, pero no una reacción inmediata de la Cancillería que encabeza Pablo Quirno. La protesta formal llegó recién después del partido contra Inglaterra. Algo similar ocurrió días atrás, cuando el buque petrolero VS Promise amarró en el intervenido puerto de Ushuaia.
En realidad, el jefe de la Casa Blanca busca presionar al gobierno laborista británico para que acompañe sus incursiones militares contra Irán y aumente su presupuesto de Defensa. Poco le importa lo que suceda en Malvinas. La Casa Rosada, sin embargo, pretende presentar el eventual giro de Washington como el resultado de su trabajo diplomático.
Milei sacará pecho el jueves con una cadena nacional en la que detallará los supuestos avances conseguidos para una causa hasta hace poco ignorada y ahora convertida en “sagrada”, encuestas de opinión mediante.