Milei pasó de ver zombies a monstruos infantiles: el giro que cambió su estrategia para 2027
Milei pasó de ver zombies a monstruos infantiles: el giro que cambió su estrategia para 2027. ¿Cómo logró Bullrich torcerle el brazo y qué significa para el futuro del gobierno?
El Presidente descubrió que asustar con el kirchnerismo ya no funciona. Tras compararlos con los muertos vivientes de The Walking Dead en la campaña de 2025, ahora los equipara con los personajes de Monsters, Inc., que provocan risa en vez de temor. Pero este cambio no es solo retórico: responde a un reacomodamiento interno del poder que tiene a Patricia Bullrich como figura clave.
El gobierno logró destrabar un bloqueo legislativo que impedía la designación de jueces desde hace años, un avance institucional que pasó casi inadvertido por el escándalo desatado por la furia presidencial contra la abogada Michelli. Sin embargo, tras bambalinas, el sistema de poder oficialista se reequilibró y Bullrich emergió como una pieza indispensable.
¿Cómo logró Bullrich torcerle el brazo a Milei?
La ministra de Seguridad convenció a los hermanos Milei de no escalar el conflicto con Michelli, evitando repetir el aislamiento legislativo que sufrió LLA en 2025. Su argumento fue contundente: si seguían adelante, el pliego igual saldría del Senado con votos kirchneristas y el rechazo de la mayoría oficialista, reeditando el escenario en que el Congreso quedó en manos de los enemigos de las reformas.
El macrismo lamenta que Bullrich haga lo que su jefe no pudo: contener al presidente cuando se deja llevar por impulsos populistas. Pero el PRO debería aceptar que su futuro pasa por recuperar lazos con ella y otros sectores perdidos.
El riesgo Milei y el riesgo K
Mientras Milei y Luis Caputo se burlan del kirchnerismo ante audiencias empresarias, comparándolo con monstruos que no asustan ni a niños, el verdadero desafío es domar la “emocionalidad presidencial”. Bullrich mostró un camino para lidiar con ella sin afectar el programa económico, fortaleciéndolo incluso. Así, si baja el “riesgo Milei”, el “riesgo K” se convierte en un mal chiste.
La interna que cambió una decisión presidencial fue inédita: no se disputaron cargos ni recursos, sino la orientación de la gestión. Y aunque la autoridad de Milei quedó afectada, sus políticas salieron fortalecidas. Ahora, la pregunta es si los Milei reconocerán el aporte de Bullrich o la usarán y tirarán como a Macri y Villarruel.
Ojalá elijan lo primero, porque gobernar solos nunca les funcionó.
