Milei oficializa su candidatura y ya traza la ruta para la reelección mientras sus aliados le exigen respuestas
Milei reconoció que la campaña ya arrancó y promete recorrer el país para asegurar su reelección. Pero sus aliados le piden que la economía mejore para la gente. ¿Qué pasará con la morosidad, la interna del PRO y la visita del Papa?
Javier Milei confirmó que la campaña electoral ya está en marcha y adelantó que recorrerá el país con un único objetivo: garantizar su reelección. Pero el clima no es de total armonía: sus propios aliados, gobernadores y referentes del PRO y la UCR le piden que los resultados económicos lleguen a la gente.
Fue en Rosario, apenas un día después de ratificar su programa económico ante los empresarios del Consejo de las Américas, donde el presidente soltó la frase que todos esperaban: “La campaña ya empezó”. Sin embargo, quienes siguieron de cerca sus discursos del jueves y viernes notaron que no hubo gestos de moderación ni guiños al diálogo, sino todo lo contrario.
Lejos de la imagen de estadista que algunos esperaban, Milei volvió a mostrarse confrontativo, con dardos hacia empresarios, dirigentes opositores y periodistas, en la misma sintonía que lo llevó a la Casa Rosada en 2023. El problema, advierten en su entorno, es que el país y el mapa político ya no son los mismos.
La economía, el eje de la disputa
Mientras el Gobierno celebra que la inflación mayorista bajó al 0,8%, el índice de precios al consumidor (IPC) sigue sin perforar el piso del 2%. Una brecha que se siente en los bolsillos de la clase media y de los sectores más vulnerables, que aún esperan por la prometida recuperación.
Con tono triunfalista, Milei insiste en que siempre habló de la inflación mayorista cuando prometió “empezar con cero”. Y hasta prometió un festival con su banda para festejar los logros. Pero la realidad cotidiana muestra otra cara: caída de ventas, pérdida de empleos, salarios que no alcanzan y un endeudamiento creciente de las familias para cubrir necesidades básicas.
El aumento de la morosidad se convirtió así en el primer gran tema de campaña. El peronismo, fracturado por la pelea interna entre Axel Kicillof y el kirchnerismo, encontró en este punto un motivo de unidad temporal para responsabilizar a Milei, a Luis Caputo y a Federico Sturzenegger por los males actuales. El presidente, en cambio, rechaza esas acusaciones y habla de “operaciones” en su contra.
Como ejemplo de esa supuesta conspiración, mencionó la marcha del miércoles que convocó a la CGT, las dos CTA, movimientos sociales y partidos de izquierda bajo el reclamo de soluciones para los morosos. Un escenario que, lejos de amedrentarlo, parece darle energías para seguir confrontando.
La mesa política y el acercamiento con Macri
La preocupación por el rumbo económico, sin embargo, no es exclusiva de la oposición. Mauricio Macri ya había expresado su inquietud por los efectos del ajuste, lo que generó un fuerte choque con Javier y Karina Milei. Pero la necesidad de la Casa Rosada de aprobar leyes clave este año, obligó a un acercamiento: Macri y Karina Milei pusieron en funcionamiento una mesa política junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, los primos Menem (Martín y Lule), Cristian Ritondo y Fernando de Andreis.
La misión de ese grupo es buscar consensos para las leyes que el Ejecutivo necesita, con la promesa de que después se hablará de alianzas electorales y listas. Algo similar ocurre con los gobernadores aliados, que a cambio de su apoyo negocian mejoras para sus provincias, aunque reina la desconfianza y muchos se preguntan si las promesas libertarias se harán realidad.
La gira presidencial: Córdoba, Santa Fe y la disputa por la Ciudad
Milei ya resolvió que, desde ahora y hasta las elecciones del año próximo, va a recorrer todas las provincias que pueda. Córdoba es un objetivo central, por el peso electoral que tuvo en su triunfo de 2023. Allí, el gobernador Martín Llaryora busca renovar el peronismo para convertirse en alternativa de poder. En Santa Fe, el radical Maximiliano Pullaro resiste la avanzada libertaria, especialmente en el sector agropecuario.
En la Ciudad de Buenos Aires, corazón del macrismo, la disputa es más compleja. El PRO condiciona cualquier acuerdo nacional a la continuidad de Jorge Macri en el gobierno porteño, que buscará su reelección. Mientras tanto, Karina Milei ya envió a la legisladora Pilar Ramírez a recorrer el territorio, con la idea de juntar “masa crítica” de votantes para negociar desde una posición más fuerte frente al PRO. En sus recorridas, la acompañan ministros como Caputo y Alejandra Monteoliva, y hasta el propio Santilli, que no oculta sus aspiraciones a gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Patricia Bullrich y la interna en el Gobierno
El destino de Patricia Bullrich sigue siendo incierto. La senadora dijo que si no hay una candidatura que la entusiasme, prefiere seguir en el Congreso. Apoya la continuidad de Milei, pero no calla sus críticas. Hace unos días, tuiteó su preocupación porque los cambios no llegan “a las familias, a las empresas, a cada argentino”, un mensaje que sacudió al mileismo y que fue corregido en las redes.
En el propio Gobierno reconocen que la caída de Milei en las encuestas responde a la insatisfacción por los resultados económicos y sociales. Santiago Caputo, el poderoso asesor enfrentado con Karina, no deja de señalar ese problema. Y aunque la interna en la Casa Rosada sigue, todos coinciden en algo: un eventual balotaje es un escenario que preocupa, aunque Milei insiste en que su camino es el único posible.