El oficialismo contaba con los votos, pero la cuenta no cierra: la llave la tiene Mendoza y Cornejo todavía no dio el sí. ¿Qué espera el gobernador para definir su apoyo?
El Gobierno de Javier Milei no logra reunir los 37 votos en el Senado para eliminar las PASO y la posición de Alfredo Cornejo y los senadores mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri se volvió determinante. La reforma electoral que el oficialismo quiere aprobar antes de 2027 sigue trabada por la interna radical, la resistencia del PRO y las condiciones que ponen los gobernadores.
La Libertad Avanza cuenta con 21 legisladores propios. Para aprobar el proyecto necesita 37 votos, pero todavía no cerró los acuerdos con sus aliados. El ingreso formal al Congreso fue el 22 de abril y la iniciativa propone eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
La negociación quedó en manos del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien intenta convertir los acuerdos con los gobernadores en respaldos concretos de sus senadores. Sin embargo, los compromisos políticos no siempre se traducen en votos. Una reconstrucción de LA NACIÓN del 18 de octubre reveló que, al contabilizar solo los apoyos seguros, Santilli llegaba a 31 voluntades, seis menos de las necesarias.
Mendoza, en el centro de la negociación
El gobernador Alfredo Cornejo no comprometió públicamente un respaldo definitivo. Su estrategia apunta a que la discusión electoral nacional no perjudique los intereses de Cambia Mendoza en los comicios provinciales de 2027.
La relación entre el radicalismo mendocino y La Libertad Avanza es un factor clave. La posibilidad de que Luis Petri compita en la provincia bajo el sello libertario preocupa al oficialismo local, que busca preservar su capacidad de negociación y evitar una competencia que altere el escenario electoral.
En el Senado, los dos representantes mendocinos son Rodolfo Suárez y Mariana Juri. Ambos aparecen entre los legisladores que el Gobierno considera posibles aliados para alcanzar la mayoría, aunque sus respaldos aún no están confirmados.
La situación refleja una dificultad que atraviesa toda la negociación: los gobernadores radicales pueden mostrarse favorables a modificar el sistema de primarias, pero no tienen asegurado que sus senadores acompañen automáticamente esa decisión. Cornejo, además, ya había planteado la necesidad de analizar los costos y beneficios del sistema electoral. Su definición será clave para saber hasta dónde puede avanzar el entendimiento entre la Casa Rosada y el radicalismo mendocino.
La UCR dividida y el PRO en contra
La Unión Cívica Radical tiene diez senadores y es uno de los bloques más importantes para el proyecto oficialista. Pero sus integrantes no mantienen una posición uniforme frente a la eliminación de las primarias.
Entre los nombres que el Gobierno considera posibles respaldos aparecen los mendocinos Suárez y Juri, los correntinos Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela, y la chaqueña Silvina Schneider. También se mencionan los santafesinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto, aunque ambos mantienen posiciones propias y no responden de manera automática al gobernador Maximiliano Pullaro.
Losada manifestó públicamente su rechazo a eliminar las PASO. El sector radical que no acompaña la iniciativa también incluye a Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama, aunque las posiciones de estos últimos no están completamente definidas.
El PRO constituye otro obstáculo para la Casa Rosada. Sus tres representantes en el Senado, Martín Goerling Lara, María Victoria Huala y Andrea Cristina, mantienen reparos frente a la eliminación de las primarias y defienden su continuidad.
La resistencia de ambos espacios complica el objetivo de Milei. Aunque la UCR y el PRO acompañaron distintas iniciativas del oficialismo durante la gestión, la reforma electoral afecta directamente las estrategias que cada partido diseña para competir en 2027.
Los gobernadores negocian sus condiciones
Santilli busca ampliar el respaldo a través de los mandatarios provinciales que mantienen diálogo con la Casa Rosada. Entre quienes expresaron posiciones favorables a suspender o eliminar las PASO aparecen Raúl Jalil (Catamarca), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Leandro Zdero (Chaco).
También aparecen en las conversaciones Martín Llaryora (Córdoba), Ignacio Torres (Chubut), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones). Sin embargo, el respaldo político de esos mandatarios no garantiza por sí mismo el acompañamiento de todos los senadores vinculados con sus provincias.
En algunos casos, las negociaciones incluyen reclamos por obras públicas, recursos nacionales y decisiones regulatorias. La discusión electoral se cruza así con demandas que los gobernadores mantienen pendientes ante el Poder Ejecutivo.
El caso de Salta es uno de los más complejos. Gustavo Sáenz busca respuestas sobre el presupuesto de 2027 y la situación de los ramales ferroviarios vinculados con la privatización de Belgrano Cargas. La senadora Flavia Royón aparece como una posible interlocutora legislativa, aunque su respaldo tampoco se considera cerrado.
En Misiones, Hugo Passalacqua reclama definiciones sobre la desregulación de la yerba mate y el financiamiento de obras en rutas nacionales. Los senadores Carlos Arce y Sandra Rojas Decut son parte de esa negociación, pero su comportamiento parlamentario no está garantizado.
Por otro lado, el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo rechaza la eliminación de las PASO. Esa posición aleja del cálculo oficialista a las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza, vinculadas con su espacio político.
También hay mandatarios que no cuentan con representantes propios en el Senado o no tienen control directo sobre sus decisiones legislativas. Es el caso de Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Carlos Sadir (Jujuy).
Una reforma electoral sin fecha asegurada
El Gobierno pretende modificar las reglas de competencia para las elecciones nacionales de 2027, pero el proyecto todavía necesita superar las diferencias políticas y conseguir una mayoría en la Cámara alta.
La iniciativa no se limita a las PASO. También contempla cambios en el régimen de partidos políticos, el financiamiento de las campañas y la incorporación de Ficha Limpia, entre otros puntos de la reforma electoral presentada por el Poder Ejecutivo.
Por ahora, el oficialismo no tiene asegurados los 37 votos y tampoco logró transformar las conversaciones con los gobernadores en un acuerdo parlamentario definitivo. La posición de los senadores mendocinos y la negociación de Cornejo con la Casa Rosada serán parte de una discusión que todavía está abierta.
La eliminación de las PASO es una de las apuestas políticas de Milei para 2027. Pero, a menos de un año de las próximas elecciones presidenciales, el Gobierno todavía debe resolver una cuenta que no cierra en el Senado.